domingo, 26 de diciembre de 2010

Benthe en navidad

Fotografía de Minako Tasaki
http://www.flickr.com/photos/minako375/


Tengo dos ojos uno alegre y otro triste, daltónica en sentimientos, con la alegría de vivir y la tristeza de las corrientes que se lo llevan todo: todo, menos la nube negra de un cromosoma partido.


Juego en la bañera de agua caliente, espuma y vapor. Dibujo absorta xx, xy, trazos grandes y pequeños, borro su geografía precisa del vaho de la ventana, sumerjo mis pies grandes, mis manos hábiles bajo la espuma. Me falta el aire, Benthe de algodón y sueño. Desearía meterme en una lavadora, tú y yo y nacer de nuevo. Tengo un ojo triste y el otro alegre, daltónica en el amor, cocinera frustada en la creación. Busco el hilo que te recuerde el reloj, la frontera, la salida. Palpo la palabra, beso el bocado que te despierte del sueño de algodón, y que provoque a tu piel de mantequilla a estirar y encoger la sábana que te cobija.

Remuevo la espuma, recuerdo las velas del templo, la luz de la fe que me devolvió Buda. No encuentro las fuerzas para alcanzar la toalla, resbalan por mi piel apagada las mondas de naranja, piso con intensidad la canela en rama. ¿Me puedes alcanzar el movimiento, la lectura, el sonido para refregar a mi bebé con palabras, con música y vida viva? Quiero abandonar esta vida sueño, de algodón y nube. Mi dulce Benthe, cromosoma pálido que nos dormiste la vida.

jueves, 23 de diciembre de 2010

No había ningún radiador en la casa


Ahora que se acerca la navidad me apetece compartir este relato de invierno, que algunos ya conocéreis. Feliz navidad, feliz calor en casa, porque en invierno también se ama.


Desde Madrid presento: No había ningún radiador en la casa.

Recibió un sobre con las llaves de la casa, acababa de entrar el invierno y había nevado. Decidió prescindir de equipaje e inaugurar su nuevo hogar. Cuando llegó, observó estremecida que no había ningún radiador en la casa. Fue al coche y trajo una manta de viaje. Sobre el colchón frío de la habitación glaciar le pesaba su decisión impulsiva. En su afán por vencer a las bajas temperaturas se puso las manoplas de calcetines y éstos de guantes con el fin de favorecer la circulación de la sangre. No dio resultado.

Abandonó la habitación iglú y se fue al salón nevera. Miraba la chimenea vacía, sin troncos, sin fuego. Cual indio arapahoe, decidió ponerse a saltar en círculo en torno a la mesa desnuda; sin flores, sin cena. El movimiento le hacía sentir mejor; empezó a cantar a Wakan Tanka y recordó el baile al sol. Las vibraciones corporales le devolvieron el contacto con la madre Tierra, que aunque nevada, algo de calor transmitía. ¿O tal vez la flama procedía de su propia energía y su deseo por acercarse al sol de agosto? Las neuronas se congelaban por minutos y tenía que salvarse cómo fuera haciendo uso de su ingenio.

La placa de la cocina seguía siendo fría y hostil. Buscó el calor del horno. Cuando apenas había metido la cabeza en un intento de conseguir atemperar las estalactitas de sus orejas y de paso alisar su pelo, de repente, se sintió sorprendida, congelada. Se revolvió sobre sí misma dentro de la parrilla, sobrecogida. Escuchó cómo abrían la puerta de entrada, una luz de linterna le cegó. Al rato las sirenas dejaron de sonar. Levantó las manos, cómo había visto hacer en las películas, y sólo dijo: !no había ningún radiador en la casa!!

domingo, 19 de diciembre de 2010

Burro de Barro


Platero es pequeño, como si fuera de algodón y sus ojos de azabache parecen verlo todo.


Tus manos de alfarera se hunden en el barro. Del torno surgen mil botijos que contendrán agua siempre fresca. De tus manos, en la siesta, surgirá el burro de barro, el capricho. Moldeas con precisión su cabeza, sus orejas. Tu sabiduría artesana te permite triunfar con esas patas de aspecto fuerte y fragilidad de barro. Agua, manos, burro. Cambiaría mil Barbies por tener entre mis manos tan sólo uno de tus burros. Como los sombreros de Úrculo, como sus maletas y sus viajeros, tus barros de animal son marcas de autora.

Yo ya no sé montar en burro. En los pueblos vivían. Recuerdo en burro a un tío que nunca llegué a conocer, nunca llegué a hablar con él, porque el tío Federico siempre se iba en burro al campo, había tanto por hacer. En los pueblos, ¿viven ya los burros?, ¿cómo era esa expresión ... vaca-burra, no? No sé ni cuándo, cómo o por qué se emplea, pero me suena, y no muy bien por cierto. Desconozco si para conocer a un burro de verdad hay que ir a un pueblo, a la Huelva de Platero o a Cataluña.


No sé de dónde sacarlo, dónde encontrarlo, pero quiero un burro de barro que surja de tus manos, con su crin horadada, con sus orejas altas, con sus dientes al viento. Quién te conozca que te compre, diente por diente, burro por burro. ¿Dónde están los comics de ZipiyZape, con sus orejas de burro y sus ceros políticamente incorrectos?

Si eres burro, mándame un mensaje, te espero en la cabeza de asno. Recuerda: burradas las justas, no seas borrico. Si eres de barro burro tendrás un lugar entre mis manos, en mi memoria, corazón con corazón, burro olvidado.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Leyendas urbanas

Alguien me dijo que iban a empezar a desmantelar todas las cabinas urbanas por obsoletas, me consta que la compañía telefónica ha intentado mantenerlas como mobiliario urbano y fuente de ingresos, pero la falta de monetario es el martirio de todo gestor idealista. Ahora no sé si realmente hay cabinas o no en nuestras aceras, prestaré más atención en mis salidas nocturnas. ¿Qué será de Londres sin sus red boxes?

Haciendo repaso del tiempo y de mi blog, en la época de las uvas y las serpentinas, quiero rescatar una entrada que empieza a ser ya histórica de mi urbangarten, en el sentido de que probablemente este año y el que viene la escribiría diferente, con ustedes: en el fondo del mar, la ciudad.


En el fondo del mar de la ciudad están brillantes y sin embargo, pasan inadvertidos. Los transeúntes no los echan de menos, éstos oscilan con sus piernitas
veloces y miran las agujas del reloj.
Es probable que los niños no reparen en ellos, ni entiendan su utilidad. Podría ser ... ¿un cubo exclusivo para envases laminados de jamón?

Tropiezo con una cabina y desprecio su incursión en la acera. ¿Qué utilidad tienen con tanto móvil urbano? Miro mis pies y vuelvo a darme cuenta de que me he olvidado, ¿cómo era el fondo del mar de mi ciudad? ¿Qué recuerdo de aquellas esponjas amarillas que tragaban deseos, facturas y contratos de la luz? Mi cabeza intenta reorientarse, ¿dónde estaban? ¿Alguna vez los vi?

Con el sobre en la mano paseo sin rumbo, me encuentro con cientos de cubiletes
amarillos. Me digo: son meros contenedores de envases ¿Dónde estarán los buzones de correos con su nariz amarilla dispuesta a absorber todo papel que se acerque?

Recupero fotografías de mi pasado. Sí, aquí en España son amarillos, en Inglaterra rojos y en Holanda parecen volar, los niños no alcanzan solos a la ranura, están sujetos por unos postes y en lo alto, reciben los sobres cerrados.

Retrocedo sobre mis pasos, miro la carta, decido meterla en la mochila. En realidad no los reconozco entre tanto cubo para envases, ¿se los habrá llevado la marea? Camino confiada de vuelta a casa. Mañana me fijaré mejor y acertaré a encontrar un buzón de correos en el fondo del mar de la ciudad. Seguro que es cuestión de observación.

viernes, 10 de diciembre de 2010

A Christmas gift


Fotografía de Minako Tasaki


He visto rodar a mi corazón como una rueda
¿será de madera este corazón mío?

Cantos redondos y medievales
de madera de carro,
avanza mi corazón.

Tropiezo barro y piedras.
En una intuición de otoño,
rueda mi latido.

Este carro no me tira para adelante
sino que baja desbocado
de madera rueca
cantos redondos, ancestrales.

Las sandalias y el barro frenan
la inercia hacia el fondo frío.

He visto rodar a mi corazón como una rueda
¿será de madera este rubí mío?

sábado, 4 de diciembre de 2010

Llegada



Vengo de los mares del sur, zarandeada por las corrientes de Tarifa, desbordada por el azote de poniente. Traigo las sogas del vendaval, el hilo fino de la resaca y la brisa. Por encima de todo, vengo.

Llego destruida. Sobre mis mejillas la arena mojada, fría. Por mis andrajos adivinarás que antes conocí la dicha, pasión enmarañada que desemboca en desconsuelo. Llego molida por el viento y sé que merezco un leve descanso.

Siento el lado cóncavo de la playa que me sostiene. El rugir de la tempestad sobrevenida. Grandes troncos de madera salada me hacen compañía. ¿Dije fría? estoy viva, eso es lo que importa.

De la levedad al levantarse, ¿cuántos son los pasos?, ¿dónde están las fuerzas?, ¿cuáles son mis anclas?, ¿en qué cajón guardé mis velas?

Levantarse Pina, levantarse.
Levantarme en 8 tiempos, en 6, en 4, en 2, en 1.
Alzarse sobre una misma como proceso.

Vengo de los mares del sur, rastreada por las corrientes de Tarifa, desbordada por el azote de poniente. Traigo las sogas de la ventisca, el hilo fino de la resaca y la brisa. Por encima de todo, vengo. Me levanto, me sostengo.




martes, 30 de noviembre de 2010

En el leve espacio de un coche


Te oigo todos los días. Dices que vives solo y cuentas al parabrisas: ayer, otra vez, me cabreé conmigo mismo. Sigue cantando y relájate.

Tu volante.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Imagino que hay ascensor


Deseo que al abrir la puerta del portal esté el ascensor, ruedo el carrito con la compra a rebosar y me encuentro con los mismos peldaños de ayer. Inspiro y veo a mi madre, a mi abuela yendo a por agua a la fuente, tiro del carro, y esta vez, siento perfectamente de qué carro se trata. Sigo subiendo hasta el siguiente rellano, si tuviera el suficiente dinero no viviría en un cuarto sin ascensor me digo, en seguida, contrarreplico: las determinaciones tienen un precio y el coste a pagar son 128 escaleras de subida y 128 de bajada, la mejor contratación de internet que podrías imaginar, tira.

Busco una salida por el hueco de la ventana, el sol me deslumbra y atisbo los árboles del patio interior: delicias del Madrid de los tejados en cuesta, árboles escondidos tras edificios espigados. No, no me olvido: si intento espirar en los momentos de máximo esfuerzo será más fácil, hay que programar al cuerpo para que se relaje en los momentos de máxima tensión. Dani me dice: imagina que tiras la carga, luego la cogerás con más ganas. Intento subir ligera sobre un peldaño y otro, casi me he finiquitado el segundo rellano, suspiro. ¿En qué momento dije sí a las escaleras?
De camino hacia el tercer piso, recuerdo a Cyro subiendo y bajando los brick de leche de una anciana que bajaba por unas escaleras, francamente empinadísimas. La hospitalidad bahiana viene en mi ayuda en secuencia de color chocolate: si estuviera aquí Cyro me dedicaría a mirar su cuerpo sedoso y sus pies de muelle... No me queda otra, integro a ese muchacho joven y fuerte dentro de mí. Sus piernas rápidas ahora son las mías, y casi llego al cuarto.
Llegamos a la cuarta y última ventana, regalo del cielo de Madrid y, antes del fondo, una casita entre las nubes. Sí, creo que ya que estoy tan cerca de la puerta de entrada que me puedo permitir el lujo del descanso por un minuto, un minuto de sabor a esfuerzo conseguido. Me enfilo como un toro mirando el último tramo de escaleras, subo rapidito enfocada hacia la puerta del hogar. ¿Quién dijo que subir cuestas era un reto?
Finalmente, concluyo: no me gusta subir escaleras cargada, pero me encanta haberlas subido. La llave gira y la casa nos espera en todo su esplendor, al carro y a mí. Viva la alegría de saber llegar a buen puerto. Imagino que mañana tampoco habrá ascensor, pero sé que tengo cuatro plantas para dar rienda suelta a la imaginación, las piernas son sólo poleas de viento.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Fuges de mim


Palabra huyes de mí cuando más te necesito. Mis pies caminan en dirección contraria a mis instintos. Son las doce y media en el reloj de Sol, la figura hierática me dibuja la decisión de permanecer, hace frío. Palabra te encallas cuando te reclamo.

Mis pasos lentos se frenan, mis manos abiertas no son capaces de entregar un sí, de acariciar un ahora sí. Sigo caminando en dirección opuesta. Siento el freno y no vienes en mi ayuda, desapareces palabra. Balbuceo y dudo sobre qué dirección tomar. Niego el valor del momento, apuesto sin querer por las rutinas de los días iguales. No tomar decisiones es decidir.

Veo una sombra en el suelo, es mi corazón en negativo, se abre un agujero, alguien tira un cigarro y tapona la oquedad. Cenizas de un misterio sin resolver. Palabra fugaz te fuiste sin enhebrar mis labios con los suyos.




martes, 9 de noviembre de 2010

Están secas las hojas

Cuéntame los cuentos más largos esta noche. Susúrrame el movimiento de las hojas de otoño cuando suben las escaleras de la salida del metro. Cuando el viento azota la cara fría y dicen que hay que seguir avanzando.

Cántame la nana más larga ahora y siempre. Deja que el olor penetrante de las natillas recién hechas de madre me inunden bajo el calor de las mantas, invítame a levantarme de esta cama pesada de hojas secas.

Lávame las manos que se me caen todas las certezas. Recuérdame donde está cada tecla en mi piano, rásgame esta melodía caída en el alféizar de todas mis ventanas.

Límpiame el horizonte que me siento ciega. Limpia los cristales turbios de estos tiempos que no acaban.

El largo viaje hacia la noche es un cuento que me desgarra. Dile a padre que no me abandone, que me cuente una y otra vez los misterios ocultos de la vida, que me descubra la belleza del sol y del frío, que me ate a la tierra, que me enrede en este río, que me temple en las noches de invierno aunque el calendario diga que es tiempo de hojas secas. Dile a padre que cómo me cuesta reír, que sé que él es el sol de la noche y el incienso de la madrugada.

Cuéntame los cuentos más largos esta noche, que no lo dudes, que hoy, también tengo frío.


Nelken Rot




lunes, 8 de noviembre de 2010

Hay fuegos




La canción de Guadalupe Urbina Hay gente siempre la he combinado con el texto de Galeano El Mundo, son para mí una asociación de ida y vuelta. Me apetece compartir el cocktail con todos los que me leen y dedicar este combinado literario musical a la persona que me acercó de nuevo las palabras de Galeano.


EL MUNDO



Un hombre del pueblo de Neguá; en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

(Eduardo Galeano, “El libro de los abrazos”)

sábado, 30 de octubre de 2010

Autodefinido

Pies de aire
corazón nube
boca pétalo
manos arena
ideas viento.
Deseo
raíz tierra.
Pies de aire
corazón cielo
vida fuego.



miércoles, 27 de octubre de 2010

Korazón Reklame


Dejemos al corazón en oferta
en el estante de los congelados.

Que se hielen los instintos
porque están equivocados.

Es peor el silencio,
la huida,
...

Y peor
la duda.



sábado, 23 de octubre de 2010

La llegada de Florence


No me dices hola al entrar, tan sólo miras mi piel negra, mis manos grandes. No imaginas que mi piel es suave, que mi corazón es algodón del Sur, que para que yo entre hoy en este ascensor urbano cientos de cuerpos se juntaron en la noche, cientos de manos trabajaron la tierra, y tres generaciones anteriores a mí migraron del campo, que mi abuela también sabía abrir un grifo, y ahora estás aquí mirándome.

Veo tus ojos europeos cómo escudriñan mi cuerpo de mujer grande por debajo de tus gafas, probablemente eres miope, de ahí tu proximidad e insistencia. Muestro mi sonrisa, y tu corazón, esponja magullada de alquitrán y humo, comprende. Por fin, sonríes y me saludas. Ahora me siento bien en este ascensor de ciudad gris, orgullosa de mis manos grandes y mi piel café, negra y suave.

jueves, 21 de octubre de 2010

Desde Uruguay con el corazón: Benedetti




«Te dejo con tu vida, tu trabajo, tu gente, con tus puestas de sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza, te dejo junto al mundo, derrotando imposibles, segura sin seguro (...) Pero tampoco creas a pie juntillas todo. No creas, nunca creas,
este falso abandono. Estaré donde menos lo esperes. Por ejemplo, en un árbol añoso de oscuros cabeceos. Estaré en un lejano horizonte sin horas, en la huella del tacto, en tu sombra y mi sombra (...)».

Así se despedía Mario Benedetti en 'Chau número tres'. El uruguayo reflexionaba sobre la relatividad de la ausencia. También ahora es relativa. Como legado deja sus palabras y su forma de entender la vida.



LA INFANCIA

«La infancia es un privilegio de la vejez. No sé por qué la recuerdo actualmente con más claridad que nunca» .

«Es a veces un paraíso perdido, pero otras, es un infierno de mierda».

EL APRENDIZAJE


«Mi primer trabajo fue en una empresa de repuestos de automóviles, luego 15 años en una inmobiliaria y luego, al periódico —primero como redactor del semanario 'Marcha'—; y al tiempo, taquígrafo, porque con un solo empleo no se podía sobrevivir». Pasó de ser taquígrafo del consejo de la Facultad de Humanidades a dirigir un departamento de literatura latinoamericana en la Universidad.



«He trabajado ocho y diez horas diarias en cosas que no tenían nada que ver con la literatura, empecé a ganarme la vida con ella en el exilio».

EL AMOR

«Yo siempre digo que soy fiel, pero no fanático en el amor». En 1946 contrajo matrimonio con Luz López Alegre, su compañera hasta que falleció en 2006 enferma de Alzheimer.

«Si el corazón se aburre de querer, para qué sirve».


«Porque eres mía, porque no eres mía, porque te miro y muero, y peor que muero, si no te miro amor, si no te miro (...)». Son versos de 'Corazón coraza', uno de los muchos poemas de amor que escribió Benedetti.

«Mi táctica es mirarte, aprender como sos, quererte como sos. Mi táctica es
hablarte y escucharte, construir con palabras un puente indestructible. Mi táctica es quedarme en tu recuerdo. No sé cómo ni sé con qué pretexto, pero quedarme en vos. Mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros, para que entre los dos no haya telón ni abismos. Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple. Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites»




LA CONCIENCIA

«Las causas en las que he creído y creo han sido derrotadas, pero yo no me
siento derrotado en cuanto a mis creencias, en cuanto a mis posiciones ideológicas y seguiré luchando por ellas. Sin éxito eso sí. Mientras pueda dormir tranquilo no me consideraré un derrotado total».




LA MUERTE

«Es tarde. Sin embargo yo daría todos los juramentos y las lluvias, las paredes con insultos y mimos, las ventanas de invierno, el mar a veces, por no tener tu corazón en mí, tu corazón inevitable y doloroso en mí que estoy enteramente solo, sobreviviéndote» , versos de 'Ausencia de Dios'.

«Hay que vivir como si fuéramos inmortales».

«Cuando me entierren, por favor, que no se olviden de mi bolígrafo», sentenció en 'El Rincon de Haikus'.

Fuente: http://www.elmundo. es/especiales/ 2009/05/cultura/ benedetti/ album/index. html

Por gentileza de M. Apecech

domingo, 17 de octubre de 2010

Sunday morning


Perdonen que no me levante dijo Marx una mañana de domingo. Dió media vuelta y siguió durmiendo. Los domingos pueden ser un acicate para reencontrarse con el campo, los níscalos y las amanitas, o bien transformarse en un auténtico festival de la pereza.

Por el momento, perdonen que no me levante, me doy media vuelta y ya me despierto luego. A las dos sonó el teléfono móvil: cambio de planes. Viva la improvisación.

martes, 12 de octubre de 2010

La vía muerta despierta

Anoche crucé la línea y me encontré a viejos amigos que se calentaban alrededor de la hoguera, me recibieron con alegría y el pasado se fundió en un mal sueño que apenas ahora recuerdo.

Esta vez cruzar fue como la primera llegada, equilibrando mis pasos con los tacones, que ventajas del tiempo ya no me quedaban grandes. Los collares largos de cuentas rojas, regalos de la hospitalidad Bahíana, me animaban a seguir adelante. Me agarraba a ellos como quien se aferra a su talismán más querido, sin embargo, no mostraba ya ni tan siquiera una pizca de mis miedos. Caminaba segura con mis zapatos rojos de tacón ancho por la línea de acero.

Iba cruzando los railes de mi vida, recuperando el pulso, la dirección. En el bolso llevaba guardado el rumbo envuelto en papel albal para que no se mojara, para que no se me perdiera, para que sonara en las máquinas infrarrojas de la frontera, sabiendo ya que el rumbo no se quita, como quien se despoja de las botas y el cinturón en un aeropuerto, lo siento esta vez ya no. Me operaron de la columna y los sentimientos y ahora tengo que ir siempre con esta bolita de papel albal, ustedes comprenderán que me va la vida en ello. El hombre de la aduana me guiñó un ojo y consintió en que mi rumbo se quedara conmigo al otro lado de la línea.


El caso es que yo ya había soñado a mis pies calzados en altura bambolearse, sin detenerme, sin dudas, sin rozar siquiera las traviesas de la vía férrea. Recordaba el color rojo de mi collar largo de semillas pintadas. Hace años que sentí ese movimiento impreciso de caderas, antes también fui equilibrista con la vida.

Le di la mano al pirata más grande del mundo, le reconocí por su barba de bucanero. Esta vez había recuperado la pierna izquierda, ya no cojeaba, avances de la ciencia supongo. Sus abrazos habían ganado anchura, su pelliza negra de cuero seguía siendo tan protectora como siempre, su botas negras imponentes, esta vez, no me daban miedo. Ya conocía el calor de sus manos, y la profundidad de aquellos ojos color aceituna, ese hombre de aspecto maléfico era mi amigo, me estaba esperando después de tanto tiempo.

Izamos las velas del barco de los sueños: destino a la realidad. Llmámos a toda la tripulación dispuesta a emprender de nuevo viaje, sonreímos a nuestra bandera y desde lo alto del mástil le grité de nuevo al mundo: !la función va a comenzar! Como por encanto o por viento nuevo el escenario volvía a estar bajo mis pies, vi las boquicaras de un público entregado y supe que ya no volvería a dejar jamás mi vocación primera: el teatro.


jueves, 7 de octubre de 2010

La falta


Fotografía de Minako Tasaki

Mis pies resbalan como jabón mojado por las piedras del río. Cada canto rodado es una aventura del tiempo. Decidir el camino es cantar en cada salto. Cruzar a la otra orilla es la meta.

Miro mi ombligo con asombro, no recordaba haberlo dejado ahí: subir y bajar, entrar y salir del agua. Los músculos se alteran. Son tantas las raíces que se estiran por debajo del agua. Son tantas las dudas que me impiden dar el gran salto. La orilla. Hoy estoy en el centro de la nada. Guardo el rumbo en el bolsillo, el reloj me atrasa. El cielo observa el reflejo de las hojas de los árboles sobre el agua crespa, siento el peso del vestido de piedra de Virginia Woolf.

En este río sin vacas, quedo inmóvil, lloro-río a cada paso. Esta mañana desayuné dudas y merendé nubes. Ahora no entiendo a mis pies que balbucean blancos al ras de la corriente. Al otro lado, la orilla.




Posteo esta entrada a petición de Toñi. Mil gracias por recuperármela. Cómo me he podido olvidar de la magia del circo de la mariposa.

martes, 28 de septiembre de 2010

Hacia el fondo frío


He visto rodar a mi corazón como una rueda
¿será de madera este corazón mío?

Cantos redondos y medievales
de madera de carro,
avanza mi corazón.

Tropiezo barro y piedras.
En una intuición de otoño,
rueda mi latido.

Este carro no me tira para adelante
sino que baja desbocado
de madera rueca
cantos redondos, ancestrales.

Las sandalias y el barro frenan
la inercia hacia el fondo frío.

He visto rodar a mi corazón como una rueda
¿será de madera este rubí mío?

domingo, 26 de septiembre de 2010

Se busca


Busco ferretería donde vendan andamios y puntales para sostener a este otoño.



miércoles, 22 de septiembre de 2010

Mi ombligo me abre al mundo


Te amo a ti reflejo de mi espejo.
Ombligo y mundo
enhebro en un solo hilo
sombra y perspectiva.
Los límites de mi ego
están en mi pies.

Coherente, constante
como los Heavies de Gran vía
hoy comienzo de nuevo
a caminar por empeño
para no volverme
para no parar.

En un restaurante japonés
aprenderé lo desconocido
Starters: what about me?
Main course: me & myself.
Dessert: Fondue ´jazz me, just me

Con palillos tiraré del hilo
from my belly button.
Comeré horizontes, gengibre
y al mundo circular.

Me limpiaré las pisadas de otros y...
pagaré las cuentas con convicción
para no olvidarme
para no perder
para detenerme y saborear

el valioso infinito de mi ombligo-mundo.



jueves, 16 de septiembre de 2010

domingo, 12 de septiembre de 2010

País de Polillas


Puede que no nos pensáramos gusano
pero sí planeábamos con el deseo de la mariposa.
Parece que ahora somos plaga de polillas.

En las noches en blanco vamos atraídos por la luz
y morimos
con las alas pegadas a una bombilla fugaz.

Somos el país del fogonazo y chequera
de la tarjeta de crédito y las cervezas.

Somos gusanos y capullos.
Pudiendo planear el vuelo de las volvoretas
atacamos los armarios de la Unión Europea.

Nos planeaban ser primeras potencias
y tan sólo somos un país con las alas quebradas.

España es paño de polillas.



sábado, 4 de septiembre de 2010

Baby steps


Guardo en la caja de los hilos la palabra tirar. Soslayo del contenedor de reparto una sonrisa, un a mí sí me vale. Saco uno a uno los alfileres del acerico seco de mi corazón. Introduzco en mi dedo capital, corazón, el dedal que mueve y protege mi destino.

Preparo la tela de lino. Me decido por el color vainilla. Hilo y tela rompen el maleficio de lo tirado. El dedo corazón roza los bordes: la tela y el telar, el pulgar y la tela, roces. La urdimbre, el gusto por bordar la vida.

La aguja daña para unir. El dedal acompaña el camino. La intención es el valor. La acción, el traje nuevo. Transformo mi voluntad de caer tirada, de liberar el pasado, por un deseo de dar, por la conveniencia de saber estar y adentrarme en el hacer aquí y ahora, sin preámbulos.


Compro calcetines nuevos para dejar de andar descalza. Me siento para continuar.







Os recomiendo la película Bright Star de Jane Campion, la directora de Nueva Zelanda conocida por El piano. Bright Star narra la historia del poeta inglés romántico John Keats (Ben Whishaw) desde la óptica de su vecina, Fanny Brawne (Abbie Cornish), a lo largo de sus vidas la poesía, el amor y la fatalidad se entrelazan. Todos los elementos propios del Romanticismo reunidos en la historia de sus propias vidas. Es una maravilla escuchar los poemas de Keats en versión original. Las primeras escenas de costura de la joven y habilidosa Brawne son para mantenerlas en la memoria por mucho tiempo. No digo más, go to the cinema y entrad puntuales para disfrutar de las imágenes de apertura, una auténtica joya cinematográfica.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Llegó septiembre


Como el caballo del ajedrez salto casillas
y en ninguna me quedo.
Que alguien salve a la Reina
de las Repúblicas,
a la musa de Sabina, a la princesa Peleona.

Que se callen los vecinos impertinentes
que paren el tráfico a esta vuelta al cole
que el frío no llegue y el alfil no se me cruce.
Que los peones no conozcan la cola del paro.
Que el Rey sirva para algo.

Que las torres me alcen en lo alto
de este desamparo y la música apacigüe

todas las magulladuras del verano.




lunes, 30 de agosto de 2010

Certechuelas

Quisiera trazar la línea precisa
de la palma de mi mano.

Se arquean las siluetas desde la ventana:
nítidez
contraste
del horizonte de montañas.

La noche reajusta la amplitud del costado:
el labio de sal y la lengua de arena.

Si pudiera tostar al sol mi decisión.
Sólo la vara de las letras abren una grieta:
palabras de pedernal
adoquines de mi camino.


viernes, 27 de agosto de 2010

Encuentro con el punto

Viernes, Venus, ¿vienes?

No sé si me saldrá punto y final o punto y seguido.
Hoy, Puma, quiero aclarar cientos puntos.

No sé si el punto y seguido será
lo suficiente punto y
lo suficiente-mente seguido.

La tentación, mi tentación, caer
en el punto fatal.

Licor de escorpiones.

Viernes, Venus, ¿vienes?




martes, 17 de agosto de 2010

Atracción por el puma

El cascarón se rompe remolón.
Viernes, Venus, ¿vienes?


Navegamos como imanes
hacia el epicentro del Tsunami,
nosotros.

Se sumergen los cuerpos
entre remolinos de arena.

Compartimos divos
besos de Venus.
Rescatamos plenos
perlas negras.

Nos despedimos a la fuga.
Viernes, Venus, vienes y ... te vas.





martes, 10 de agosto de 2010

La visita

Imagen: Esteban Vicente


Depositaron cuidadosamente la sal y las partituras debajo de su almohada. Cuando despertó una sonrisa se quedó dibujada en su cara, descalza corrió al piano y tocó. Sus dedos bailaban por el teclado en blanco y negro, sin embargo, la música que desprendían sus manos hablaba de cintas de colores, de árboles que se mecían al capricho de los vientos del sur, de casas con ventanas abiertas y cortinas que volaban como cometas. Pasaron los días y su sonrisa seguía allí, como las teclas que desprendían su mejor tesitura para acompañar el deseo y la convicción de tan magnífica intérprete. Sus pies delgados y descubiertos se movían al compás.

Pronto llegaron en autobuses aquellos que andaban inquietos con sus vidas. Al llegar reconocían mensajes ocultos tras aquellas composiciones musicales y transformaban su camino tomando las decisiones más sabias. Todos volvían agradecidos a la fuente primera, allá donde manaba la música más pura, y plantaban mangos, higueras, magnolios... para dejar memoria de su infinita gratitud por el regalo recibido.Una noche ella se levantó del piano y se recostó sobre una hamaca del jardín. No despertó más.

Aún hoy, todos recuerdan su sonrisa, su música y sus tesoros. El jardín de las notas celestes es un lugar que acoge a todo aquel que pierde sus baldosas, sus zapatos o las ganas de seguir creando. Un paraíso que transforma en ángel todas las lágrimas.





sábado, 7 de agosto de 2010

El sostén perdido


Después
de amputar mi brazo izquierdo,
de quitarme la nariz
de dejarme los pies en los zapatos
de olvidarme el pelo en el cepillo
de depositar las orejas junto a los pendientes...

Después

de encontrar vestidos con cinturas marcadas
rebuscar cuellos entre bufandas
jugar con anillos olvidados en guantes
de apoyar mi almohada sobre un pecho amable

Después descubro que

ahora no encuentro el plano de la baldosa que me sostiene.

jueves, 29 de julio de 2010

Fieras


Tiraba de la toalla como si fuera el juego de la cuerda. Decidida insistía con fuerza, tiraba. Frente a ella unos ojos marrones crispados tiraban en dirección contraria. Él miró al suelo para coger fuerza y rebufar como los toros, comprobó de nuevo, soltó. Ella cayó en la arena.




Queridas jardineras y jardineros, urbangarteners del mundo:

Una vez más estamos en verano y urbangarten quiere abrir las puertas a sus ciberlectores. El año pasado quienes quisieron escribieron diferentes finales para Las ojeras de Venus. Propongo que en 2010, el año en que Cataluña ha decidido suprimir la fiesta taurina de su territorio, escribamos entre todos una gran diversidad de continuaciones y finales para este microrrelato titulado Fieras.

Puedes escribir tu final en comentarios como anónimo, pero estaría bien que firmaras tu texto, aunque fuera con un seudónimo.

Sed bienvenid@s, que la creatividad e imaginación os acompañe, pese al calor.

lunes, 26 de julio de 2010

Desafío




Tengo tanto,

que nada


quiero.

Tan sólo

lluevo.








Ilustración Natalia Auffray.
http://nataliaauffraygarcia.blogspot.com/2009/05/blog-post_9559.html

viernes, 23 de julio de 2010

Hallazgo urbano




Las aceras de mi ciudad tienen lunares. Estos melanomas callejeros tuvieron dueños, tuvieron boca. Ahora son sólo un cuadro para los peatones que no corren, que su reloj no se mide en segundos. Transeúntes urbanos a quienes llaman despistados.


jueves, 22 de julio de 2010

El amor definicionista



Si el sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos acerca y retiene en virtud de sus propiedades físicas a otro cuerpo externo a sí mismo, o que lo absorbe dentro de sí y que, procurando una correspondencia mutua de una persona con otra en el movimiento afectivo hacia algo que apetece para alcanzar el grado de perfección espiritual en que el alma, desasida de toda criatura, se une con su Creador por la caridad, de suerte que solo aspira a cumplir en todo la voluntad divina, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear, se filtra como la sustancia cuyas moléculas están formadas por la combinación de un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno, líquida, inodora, insípida e incolora, se filtra, repito, como el componente más abundante de la superficie terrestre y, más o menos puro, que forma la lluvia, las fuentes, los ríos y los mares; es decir, es parte constituyente de todos los organismos vivos y aparece en compuestos naturales entonces me conformo o avengo al intento o deseo de otra persona para obtener una consolidación de los labios de la herida del alma con aquello que tiene una extensión limitada, perceptible por los sentidos simplificada.

miércoles, 21 de julio de 2010

Oulipeando


El texto leído me hizo colorear. Se azulaba de un fragmento de la Biblia y el resultado verdecía absurdo y surrealista.

Después anaranjamos con el ejercicio y me amarilleaba al moradear alguna ocurrencia, y esto ennegreció lo que enrojeció.

sábado, 17 de julio de 2010

Conversación secreta


Ilustración Paz Aymerich
http://www.paz-aymerich.com/


Las luces de mi pequeña ciudad se apagaron, me pregunté que quién lo hizo, pero sabía que en ese momento importaba poco, sólo me quedaban adoquines destartalados por tentar a punta de zapato como respuesta inmediata a mis preguntas y maldiciones. De pronto sentí la noche cerrada, pese al calor y la ausencia de nubes. La sentí silenciosa, pese al eco de las risas del público urbano que contemplaba, con asombro y gran atención, al mimo de Sol que actúaba a altas horas de la madrugada. Todavía su imagen y la risa resonaban en mi memoria. La algarabía popular de fiesta nocturna improvisada en pleno centro de Madrid desaparecía de mi mente según avanzaba de camino a casa.

La calle donde vivo se transformó en una bajada oscura, sin velas. Los tacones, que ya me mataban desde horas antes, inestabilizaban aún más mis pasos, ralenticé mis andares de zancuda inexperta y dejé que mis brazos equilibraran tanta zozobra. Canté para acompañarme Hard times come again no more. Bajaba, bajaba por mi calle con calor y sin luz, los zapatos, recién estrenados, no eran los más adecuados. Me pareció que ser coqueta tributaba en Hacienda y que me había tocado pagar en especie. Al llegar al zaguán de mi portal, miré de nuevo exhalando el aire, aliviada; poco antes de conseguir abrir la puerta a tientas alcé la vista al cielo y para mi sorpresa me sentí gratamente observada.

La osa mayor, tras muchos años de ausencias, esta noche vino a mi encuentro a recordarme dónde está el norte, a iluminar mis miedos de niña grande, a decirme que por muy negro que se vea todo, siempre hay luz al final del túnel. Me quito los zapatos y descalza entro más sabia por la puerta del ascensor, mientras, tarareo bajito Me llaman el negro feliz.



viernes, 16 de julio de 2010

Actitud ante la mala racha



Hoy no me caí porque vivo en un negro feliz.






Ilustraciones
.NAG. objetos únicos-arte a parte

http://nataliaauffraygarcia.blogspot.com






sábado, 10 de julio de 2010

The end of Silicon Valley


Un ataque a la brecha digital tuvo lugar la noche en que Gadafi incendió los jardines de la ciudad, las llamaradas sobresalían hasta rozar las sombras más alejadas de los cedros.

Sin embargo, la raíz del fuego brotaba de las losas de cemento inscritas en las aceras. Después nada fue igual; todos los cables y toda la fibra óptica de las ciudades se fueron consumiendo, las ascuas de silicio dejaron rescoldos de silencio por todo el planeta. Los bomberos vieron cómo las corrientes de lava urbana siguieron inquebrantables su paso destructor. Ninguna televisión del planeta ofreció imagen alguna.

El gobernante escribió todo lo sucedido en un papiro, introdujo con cuidado su testimonio en una botella de Tequila Reposado y lo sumergió en el mar, junto a las manos minerales de coral. Éstos guardarían el silencio y las palabras mediáticas, nadie sabría cómo se desencadenó el fin de los valles de silicio hasta que aquella enigmática botella fuera rescatada entre los bancos de corales. Este incendio sin precedentes, logró que el papel recobrara su función de acercar distancias y ser soporte para la transmisión de la información. Por fin, las cartas volverían a ser el puente de enlace de los afectos no encontrados.
Se acabaron los switch-off de nuestras vidas cotidianas.

domingo, 27 de junio de 2010

Lluvia de verano


No me gusta correr ni cuando llueve, le dijo Caperucita al bolo. Prefiero detenerme en cada gota, sentir el frío sobre mi cuerpo vivo. Saber que tengo una casa que me espera, que estás con la toalla dispuesto a recibirme. Albergar tus abrazos bajo el agua caliente, reteniendo el tiempo. Jugar por la vereda de tu espalda, reír. Recorrer descalzos el camino hasta saborear de nuevo el hogar hoguera.



Nota: si te apetece puedes hacer click en la etiqueta de caperucita y leer otros nanos relacionados.
NK

jueves, 24 de junio de 2010

La sonrisa del corazón desnudo



A l@s valientes que saltan hogueras.


La hoguera de San juan, anoche, me desveló un secreto:

Desde el otro lado del cielo te digo
que la riqueza no se mide por el número
de corazones atrapados,
sino por la sonrisa de tu corazón abierto.

El viento se llevó los miedos, los errores.
El fuego purificó las intenciones.
Nos brindaron voces verdes,
sobre acantilados que esperan semillas.

Nos quedamos con la voluntad,
el hogar de la hoguera
el querer querer...

Pagana sonrisa pura, la de tu corazón abierto.

miércoles, 23 de junio de 2010

Salvar las noches y los días




Sois la perita en dulce que pende del peral.
El ojal, que abrocha mi destino.


Compartir Poesía
Coropez
Cantando bajo el Sol


Lector@s asiduos de mi Urbangarten
Lector@s asiduos de escritores en red

Molte grazie a tutti

NelkenRot




domingo, 20 de junio de 2010

Pétalos de póliza


Mis pólizas, pétalos de margarita disecada.

Al tocarlas

se des hacen
se des vanecen
papel de fumar
cenizas del cénit
que fue mi seguridad.


Pétalos de papel firmado
des hechos
sofocados en almohadas.
Plumas de cabreo
vuelan por mi cama.

Pólizas que me pierden
la paciencia.
Me dirigen
al laberinto oscuro,
la reclamación escrita.

Solicitar la paz
previa
y no obtener respuesta.

sábado, 19 de junio de 2010

Dibuje el lugar geométrico donde reside su corazón


Vivíamos en la misma calle, me fui. Como residíamos en el mismo barrio decidí no coger el mismo autobús, y desde entonces, me desplazo en bici. Al vivir en la misma ciudad iba cautelosa por la cinta transportadora del aeropuerto. Porque vivíamos en el mismo país decidí no ver la tele para no compartir el mismo telediario.

Corazón, cuanto más te huyo más te encuentro, hoy llamo a tu puerta.

viernes, 11 de junio de 2010

Conflicto del código binario


Deseo 10, es 0.
A lo sumo 01.
Visiones de 2010.

Insensata vivo en el reino de la escasez.
Resido en el quinto y no tengo ascensor.
La luz con estas gafas de euro es turbia,

desajusta mi empeño.

De puntillas por la nada laboral,
consumo para existir.
Bordeo el fracaso de este año
con sabor a cero
2 nnnnnnjn 0
mmmnnm 1
bbbbbbbbbbbbbb bbbbb 0

me relamo por el diez y digo:
"un helado con dos bolas por favor,
una de aire y la otra de fiesta".

Escasez sólida,
te saboreo.
Insensata.
Al borde,
mi cucurucho vacío.

Ilustración helados realizada para este poema por Paz Aymerich
http://www.paz-aymerich.com/
Mil gracias Paz.

Para ver otros poemas ilustrados por Paz, pincha aquí

El dibujo de tu nombre:
http://urbangarten.blogspot.com/2009_05_01_archive.html


Solución imperfecta


Me quitaron un ladrillo para mejorar las vistas, y se me cayó la casa.

sábado, 5 de junio de 2010

La cajita de madera de Anita Free


Para darse cuenta de lo que realmente está pasando dicen que lo mejor es darse un golpe, yo me acabo de fostiar hace 35 minutos con el pico de la ventana, al levantarme de forma súbita
del letto protetor con el fin de hacer un pis nocturno fuera de guión. Yo y mis temperamentos, héle ahí, hemos hincado mi cabeza somnolienta contra el pico de la ventana a medio abrir. Esto es empezar bien el verano... ¿Será que me tengo que dar cuenta de algo importante?

Afortunadamente, ya lo tengo todo controlado, pero me estaba acordando de lo que dijiste ayer cuando estábamos en el coche, eso de tener un vecino majete como garantía para vivir más tranquila al estilo single, pero claro, aunque me salga sangue por la cabeza, a estas horas no era plan de despertarle. Por muy majo que sea, son las cinco de la mañana. Todo esto ha sido un poco caótico, tenía alcohol, sí, porque tengo varias botellas de alcohol en el baño, pero no encontraba el resto del botiquín. A la hora de la verdad, no tenía algodón, ni betadine, aún así, mientras me apretaba fuerte mi cabezota con sangre, seguía buscando, algodón, un kleenex... Si tuviera un bastoncillo, en la casa del año pasado los bastoncillos los tenía en el baño en el mueble de la derecha, pero ahora no estoy en esa casa. Joder, ¿dónde tengo los bastoncillos?, ¿en el sótano? o tal vez, ¿los tiré porque está fatal limpiarse los oídos con bastoncillos? El betadine, necesito betadine, el bote chiquitín de emergencia de cuando me fui a Brasil en 2006, mierda, está todo en una cajita de madera monísima en casa de mi madre, no me la traje, al final, con tanta casa, no me la traje. Ya tengo el kleenex, chorrazo de alcohol, me estoy cabreando esto no empapa, no sé cómo es de grande o pequeña la herida, apríetate Anita, apríetate que así no sale tanta sangue. Está bien, tranquilidad, a grandes males, grandes remedios, échate un buen chorro de alcohol, directo en tu linda cabezota que duele, acierta Anita, acierta, joooooder, se escurre, se escurre, no no, al ojo no, idiota no, hoooostia puta: escuece, escuece, mira que voy a tener que llamar a Alex para que me dé algodón y que me diga qué gravedad tiene esto.

Mierda, mierda son las 5.15 de la mañana, el ambulatorio está cerrado, si sigo con la sangue tendré que ir a la Paz, en bici, eso sí, sin casco y apretándome, a ver, ay mastuerza, cómo me escuece el ojo, ah, ah, ya lo tengo: los circulitos antimaquillaje hace tanto que no los uso que no me acuerdo ni de su nombre, los circulitos, los circulitos son como de algodón, mejor que la mieeerda esta de kleenex cutre de semáforo que no empapa. A ver, a ver, ah, lo intento de nuevo, si tendrían que estar aquí los bastoncillos, en estos cajoncitos, anda mira, pero si tengo aquí una movida del kit de emergencia de Brasil 2006, un spray betadine post-moderno que escuece un carajo... Decidido, me lo enchufo y con cuidado porque dos agresiones al ojo pueden ser fatales. A ver, a ver, no llego a verme, el lavabo me impide acercarme lo suficiente, no, por mucho que me espachurre la tripa, no llego, hay que joderse, y son las cinco de la mañana, y todo por un puto meo inoportuno. Bueno, me voy al espejo del salón, porque afortunadamente, en esta casa tengo salón y con espejo. Quiero ponerme hielo, joder, ¿a ver cómo es esto?, ¿tendré que ir al ambulatorio? ¿Abrían a las 8.00 ó a las 9.00? ya no lo recuerdo. Será a las ocho, ¿a ver qué me he hecho?... aaah, uhmmmmm, bueno, esto ya ha remitido, es poco, es un punto, un costrón con la gomina fungicida esta que me he echado. Hostia el ojo está muy rojo, pa mí que se me ha evaporado el alcohol, y el trozo de papelito higiénico ha sido reabsorbido, ¿dónde está? ya no lo veo.

Voy a pasar del ojo, esto está bajo control, por cierto, no me puedo olvidar de la movida del hielo. Rápido, el hielo inmediato empaquetado que me regaló Chusa para la inflamación de las encías, ¿dónde lo puse?, joder, no me acuerdo, ¿en la cocina? Mira a estas horas no me voy a poner a buscar. Pues vaya, mira que no hacer el botiquín de emergencias, mira que en todas mi casas tenía muy claro mi botiquín, en mi cajita de madera preciosa, que me encontré en la calle una navidad, seguro que la botella de vino estaba riquísima, porque la caja es super bonita. Mira, que no, que no lo voy a buscar, simplifícate Anita, esto ya lo tienes controlado, ey! campeona, well done! Nada, nada, algo rapidito, unos hielitos, a ver, sí aquí están, una bolsita para congelar alimentos, en el primer cajón junto al fregadero, qué control Anita, así me gusta, todo controladito, sola en casa, pero todo controlao.

Bueno, va, ya no me duele, voy a poder dormir sin desangrarme, ya no tengo que ir en bici a la Paz a ver pasar las horas, bueno, pues hala a la camita, ... sí, y una mierda, primero voy a abrir la dichosa ventana de par en par y no medio entornada, que mañana me vuelvo a fostiar. Joder, una herida encima de otra herida, eso sí que duele. No, voy a abrir la ventana ya. Anda, pero si tengo aquí a mi pequeño Mac, bueno como ya no me voy a dormir así como así... voy a ver si alguien está conectado a mi blog.... aaah! Qué vida más tonta y vaya pis más gilipollas, la verdad. Mañana quiero recuperar mi cajita de madera, linda y funcional. ¿Será que más que redecorar mi vida las casas se nos acaban demasiado pronto? Al menos a mí. Y ahora a dormir con el hielo en la cabeza para evitar descubrir otras certezas con puntos finales más escabrosos.





jueves, 3 de junio de 2010

Away from the depth jar


At urbangarten gate
silent thoughts
white views
are eaten by every step you take into it.

Inner seeds are blooming
towards the urbangarten path.
Surface is the treasure.

Water the plants, and watch how they grow.
The weak thread of the depth jar goes away.

martes, 25 de mayo de 2010

Aterrizaje




Coloco las nubes en el cajón del alma. Extiendo la suerte del mantel donde se come. Bordo y guardo a mis ciento volando junto a las servilletas de tela de los domingos. Cometas de aire que contienen el vuelo de las mariposas. Cierro con cuidado mi cajón con ruedas.

Me uno al ciempiés que anda.


viernes, 21 de mayo de 2010

Cerrado por vacaciones


Cuando no se puede más:
siempre se puede más.
Ay! no estoy preparada.

Cuando no se puede más
se puede volver a inventarlo.

Siempre la serpiente de la vida
te lleva a mejores lugares.

Volveremos.


Poesía al calor de la noche. Autores: Anita Free, Why not? & NRot

sábado, 15 de mayo de 2010

La materia

lsksjd


Música de surco
en paredes retro.

Flores de vinilo
sobre sofás
tranquilos.


La misma lluvia,
¿la misma música?

hdd
Somos seres ksjd de vinilo.

nd
ndnd
jddhfhffjfjfjfjfjfjfjfjfjfjfjfjfjfjfMaquetas en el desván
hahahahhhshshshshshshshshs atentas que...
lekejrjrjrjththrejejejrrhrnrmfn nos transformamos.




martes, 11 de mayo de 2010

viernes, 7 de mayo de 2010

No fue un sueño


Al otro lado de la novela
el espejo,
y de su mano,
            el fragmento.


Eutanasia
a la narrativa matemática,
hoy se me ha muerto el mito.

Desenhebro principios,
rumio los finales redondos,
los puntos son
mercurio desperdigado.

En el suelo,


            añicos.

No, no todo fue un sueño.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Malasaña



Por las calles de la Palma
he dibujado mis sombras al atardecer.
Paseos nocturnos sin paraguas
recogen a la luna mojada
en pleno 2 de mayo.

Besos entrecortados por Verlarde
que encuentran asiento
en la misma vía Láctea.

El barrio donde puedes ser tú
y nuestra sombra lo agradece.





Cachimbo. Versión del Orfeón de Malasaña, cantado por (la unión de coros independientes) para las fiestas autogestionadas de Malasaña, del 1 de mayo de 2010.

domingo, 2 de mayo de 2010

Sombra corta - horizonte amplio


Tengo una sombra imprecisa
revolucionaria en deseos
esquiva en oficinas.

A veces, no entro en tu silueta sombra
tu contorno lo siento estrecho,
caigo en la danza de la falta,
malvivo tu apariencia
de sombra corta.

La luz proyecta mi espalda
sobre una acera mojada.
Cambio el rumbo a tierra
me reencuentro tumbada
respiro la hierba de rocío.

Me levanto
me estiro.
Bailo bajo el sol
los contornos
de la sombra que soy.

Las nubes voluptuosas
me abren paso.
Silueta de luz
sombra de algodón
soy un horizonte amplio.
Hágase, de nuevo, mi luz propia.


.

jueves, 29 de abril de 2010

Sección consumo luego existo


Adoro el pan tierno de tahona.

Privada al pan por euro
al mes apenas alcanzo
a comprar 2 libros.


miércoles, 21 de abril de 2010

Bases para colaboraciones artísticas (Reflexiones Nelken)

Los colaboradores tendrán:

  • un nivel de calidad similar.
  • un punto de encuentro entre sus saberes diferenciados y complementarios.
  • una necesidad económica similar.
  • un grado de compromiso y responsabilidad con el trabajo parejo.
  • un querer querer colaborar en proporciones iguales y una disponibilidad parecida.
  • una voluntad de encontrar huecos para que la colaboración artística tenga lugar.
  • Admiración, respeto y generosidad hacia el otro/a.

Es importante que cada artista desarrolle de forma individual la autoconfianza y valore su propio trabajo.
La comunicación y la escucha al otro es el ladrillo fundamental para la construcción artística.

  • La colaboración será intensa y emocionante en los instantes en que ésta tenga lugar.
  • Insisto, vendrá precedida por un trabajo previo por parte de cada colaborador/a.
  • Las tareas previas de cada colaborador serán pactadas antes de cada encuentro.
  • El espacio de trabajo no debe generar interferencias de poder.
  • Se recomienda evitar "ven tú a mi casa" de manera reiterada.
  • El proyecto al principio, no será una apuesta de todo o nada. Tendrá que coexistir con otros que garanticen una entrada miníma de ingresos externos.
  • Cuando la creación resultante tenga una forma aceptable, se testará con el público.
  • La información recogida servirá como material para autoevaluar, reformular y facilitar el crecimiento del proyecto hasta alcanzar su máximo potencial.
La materia, la tierra es la amalgama , la levadura del hecho artístico.
En pocas palabras, la colaboración tendrá lugar cuando dos o más miradas se encuentren y vislumbren juntas el mismo horizonte.

Los egos estrechos y destructores se depositarán en el contenedor amarillo de envases inservibles. Es lo que se denomina vuelta cero, previa al empezar a andar.


Un impulso llamado apuesta cerrará el pacto.

martes, 20 de abril de 2010

Vacunas


Beberme el Titicaca de un sorbo
voltear la arena del Sahara
encerrar a todos los tifones y brisSas
regodearme sólo en rocío
para atemperar estos fuegos
y acallar suspiros.

Prevenir picaduras
bajo las cenizas del volcán de Islandia.
Untar la crema de las palabras
a mi piel lastimada.

Ser bombera de la pasión
para que todo se reduzca
a un patético paso de semana santa.

Desprender de la memoria
la costra de tus manos.

sábado, 17 de abril de 2010

Una luz en el universo


¿Las heridas cómo se curan?

Sanan con literatura, miija.

Entonces: manos, pies y cuerpo a
MI obra.
El tiempo sí que importa.






Antonieta Villamil nos visitó al Entredós este invierno. Nos cantórecitó sus historias y sus sueños. Nos contó que las editoriales están en nuestras propias manos, ella misma había confeccionado los libros que nos trajo para compartir. Costaban 7 euros porque era un número que le trae suerte. Vive en Estados Unidos porque entiendo que Colombia es una constante pregunta: ¿Dónde están aquellos a quién tanto amé? La respuesta no siempre es dulce.

Su cuerpo flaco y su voz poderosa, enraízada en lo profundo y terrible del centro de la tierra, nos devolvió la ilusión de inventarnos la materia, nos susurró en alarido que querer es poder, siempre habrá alguien que te caliente los oídos, te de la mano o te preste sus rodillas para apoyarte en el descanso del camino.

Nelken Caminante dice: no soy única, somos muchos los que contenemos la luz del universo.

jueves, 15 de abril de 2010

Testimonios de República


Versos encontrados el 14 de abril de 2010


En todos los sitios siempre hay gente buena.

Largo Caballero nos dió monos
a las 9 mujeres que íbamos y
subimos a la montaña.

Yo iba diciendo: no nos los van a dar,

no nos los van a dar, no nos los van a dar.
Y no fue así, pudimos vestirnos de milicianas.

Cuando estalló la guerra
yo era analfabeta.
En la prisión aprendí
a escribir en ladrillos.

Aún sin saber leer
donde he hecho falta
allí he estado,
y aquí sigo estando.
Donde sea necesaria
allí estaré.



Nota: Esta mujer republicana, como Rosario la dinamitera y tantas otras, fue condenada a muerte durante 3 años. Finalmente, le conmutaron la condena por 30 años en prisión. Una compañera presa le avisó de este cambio porque lo vio en un papel en la enfermería. A ella sin embargo, oficialmente no le habían comunicado nada.

miércoles, 14 de abril de 2010

14 de abril de 1931, día de la II República en España


Aún hoy se cuestiona la herida de España, muchos la quieren olvidar y otros amordazan, bajo una malentendida Justicia, la intención de reparar una deuda histórica oculta bajo un silencio de control social. Algunos la mantenemos viva como portadores de ese hilo rojo del que venimos.

Hoy 14 de abril de 2010 quiero compartir con tod@s un poema que escribí a borbotones hace años en Asturias en el silencio de una casa que era una aldea, reducto olvidado de la civilización, donde mis únicas compañeras eras las manzanas verdes de los árboles, la ropa tendida en la montaña, y las cortinas blancas de la casa que no paraban de volar queriendo salir de la tarde. La memoria es caprichosa y ante la falta de estímulos urbanos surgió mi A borbotones que cuenta parte de la historia de mi familia, un conflicto entre hermanos que tuvo lugar durante la guerra civil española.

Las heridas emocionales se pueden abrir para sanar con un objetivo: hacerlas pequeñas y cada vez más pequeñas, para que descansen y se liberen de las fuerzas que antes las contenían. La vida continua.

Soy pelirroja
que raparon a mi abuela.


El pelo de mi abuela Max,
de color plata y morado
siempre fue el mío
largo, sano y trenzado.

A todos mis muertos,
los republicanos,
y los otros.
Para todos
por todos y
por mí,
soy pelirroja.


sábado, 10 de abril de 2010

¿Quieres un té?


Sí, quiero abrazar-te
Sí, quiero tocar-te
Sí, quiero.

Encontrar-te y ...
sabor-e-arte.

;-D

viernes, 9 de abril de 2010

Moraleja


Se levantó con determinación la cigarra arrepentida y dijo:
se acabó. Manos, pies y cuerpo a mi obra.