miércoles, 31 de diciembre de 2014

Revelación del bosque



Los álamos nevados nos confiesan una realidad perceptible tan solo a los observadores del tiempo: 

los cuerpos se deshacen. Se deshacen las manos del panadero; se deshace el corazón del bombero; se deshace la cintura de la avispa; se deshace la ilusión de la mujer; se deshacen las botas de goma de las niñas que saltan y gritan sobre los charcos; se deshace la zanahoria del muñeco de nieve. 


La vida se deshace como el sombrero que hemos perdido. No recordamos cómo fue, tan solo nos queda la certeza de su ausencia y el cabello al viento sin fieltro ni lana que lo cubra. 

A veces, paseamos por la calma de un lago y vemos la nieve cercana de los Pirineos. Observamos cómo el caballo se detiene a nuestro paso, nos acordamos de la boina fucsia de nuestra adolescencia. Los árboles, desde la quietud del sol de invierno, nos confiesan que ya no hay boina, ni muñeco de nieve con nariz de zanahoria, que las botas andan olvidadas sin niñas que bailan sobre el agua, que la ilusión y la mujer no son tanto fuego como para reclamar a los bomberos en el poema, que el pan es de panificadora y los cuerpos a lo largo de la historia se suceden unos a otros. La vida es una cadena que precisa del desvanecimiento de los cuerpos para seguir su propio pulso. Caen una y otra vez los cuerpos como fichas de dominó, y la vida continua. Todo esto lo saben los álamos nevados y los cúmulo nimbos de uno lado y del otro de los Pirineos. No hay lágrimas para tanta certeza, la intensidad del momento brilla y es en el proceso cuando los cuerpos colmados de luz y sombra deshacen la máscara de lo que llamamos persona. 

jueves, 11 de diciembre de 2014

Luna Rota


Amar 
lo invisible 
para rozar lo intocable, por el placer de sentir.
El tacto de la piel y la página tibia de un libro.
Tocar.

Reír 
las tristezas
para caer en la llaga y sobrevivir. 
La sonrisa efímera de una verdad relámpago.
Vivir.

Beber
el misterio
de todo lo que silenciamos y nos lleva al infierno. 
El alcohol que tu boca absorbe y mis ojos destilan.
A sorbos... a versos morir.


Cantar
la despedida
con una última copa quebrada
frente al grafito encontrado al final de la esquina:

No hay mirada que calle
lo que estos versos aún ignoran. 
Volar. 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Todavía hay muertes, demasiadas muertes



¿Acaso 

            la bomba atómica se excusa por ser explosiva?
            una estrella fugaz se avergüenza de su estela?

¿Acaso

            el viento pide permiso para abrir y cerrar puertas?

Tan solo escucho a las mujeres pedir perdón 

por ser
por estar
por volar 

no hay otra criatura en la tierra y las galaxias
que asuma mejor la culpa patriarcal.

Lamentable que para ser iguales sea necesario
ser rebeldes, contestatarias, indisciplinadas
pero es esa grieta la que nos da vida
y somos, aún hoy, 

amapolas que crecen en el asfalto. 

Vera Moreno. Noviembre 2014.

Semana por la eliminación de la violencia machista.



jueves, 6 de noviembre de 2014

Retazos de fruta




Ser niña para subirse a un árbol y comer manzanas como un pájaro; sin permiso, en silencio o cantando, pero subir y morder el no se puede. 



Disparar a la manzana y tropezar a bocajarro con el cuerpo sin vida. Jugar a vencer y ser vencido como el cohete que no resplandece, que nace tartamudo. Perder el cuchillo del abuelo, inseparable de su manzana, en la mesa de un comedor universitario para sentir el vacío y la pérdida del latido impar. Relamer la ausencia ácida y sus fluidos.

Ser manzana sin cuchillo, sin mordisco. Morir viajando sin llegar a destino. Madurar sin que nos desgarren las ropas, ser un sabor cítrico, electrizante y desperdiciado por la desidia y el olvido. 

Revivir recordando el árbol, al abuelo de manos gruesas y los manzanos en flor compitiendo con la belleza de una nube en el cielo abierto. 


Vera Moreno. Noviembre 2014.




martes, 4 de noviembre de 2014

Noviembre crece

viernes, 17 de octubre de 2014

Aliterame, my love




Quise yo ver
la lluvia

quise llover
y yo ví tras el cristal.


Respira peces
lloviéndome a cántaros
yo viéndome en la lluvia.




Vera Moreno, en un post it encontrado.

Recuperado de un bolso de otoño en 2014.

Susurro para Angela



Guardar la ropa de verano
en una maleta que no viajó
es triste. 

Leer que ayer se murió 
el padre de una amiga
alarma.

Como si todos los padres y las madres
estuvieran en la cola del pan 
y se acabara la vida justo 
cuando le toca al tuyo. 

La nada habita en mi maleta
repleta de espera.
Tristeando trilces
                    se pasó el estío
leyendo en el salón desnuda
escribí mi mejor poema
             sin pizca de sol.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Ciclos



Encontrar un corazón de hierba en las aceras de la ciudad,  mientras en los sótanos de los hospitales todo se tambalea, siguiendo el rumor del ruido de los carros repletos de sábanas sucias en bolsas de plástico transparente. La escoria de los hombres y el sistema golpea las paredes mordiendo la pintura que hace años fue blanca. Ahora la pared de aquí desollada por la urgencia nos lleva a preguntarnos cómo serán o habrán sido las paredes frías de hospital en Kosovo o en la ciudad de Gaza. Todo tan desangelado en este submundo paralelo, bajo tierra. Bajo tierra el ruido, la mámpara, las alarmas intermitentes repican en el mapa de lo urgente. 


Arriba, más arriba, la luz, la brisa de septiembre y la brizna de hierba entre las manos de quién se detiene a comprender la trágicomedia del misterio de la muerte y la vida. Al otro lado de las ventanas de cristal no hay plantas, y en el mismo momento que la mano recoge para tocar el corazón de hierba, al otro lado,  alguien dice estamos a la espera de que nos confirmen la falta de hemoglobina. 

miércoles, 27 de agosto de 2014

Nunca llames señora a una cabellera roja





La diosa de cabellos vivos, indómitos y crecientes es una mujer desnuda de cabeza nido. Entre sus mechones rojorescentes habita el bosque con  ramas de olivo y sus ciento volando. 



Su cabellera se enreda en fuentes de agua sulfurosa y se eriza con el viento del Oeste. Su pelo largo de mil pájaros azules anuncia  tardes salvajes, .... aún antes del crepúsculo. 



Tan solo la nieve jabonosa calma inmensa jauría. Son los dedos de un hombre tranquilo quienes  deshacen, en silencio,   al borde del baño, nudos y maleficios.



La diosa se revolverá con el orgullo de la serpiente, sin embargo,  el fuego de unos ojos verdes y amarillos hipnotizarán el cabello. Tocarán suelo las miosotis¡º y volarán los colibríes deshenebrando la franja que teje el cielo y la tierra. Dedos que alejan el viento del barro. 



Por un mágico momento, la mujer y la diosa dejan de sostener el mundo sobre su inmenso nido de cobre y árbol. 

Los cabellos, sin raíces, suspendidos por las aguas, liberados de las hojas, saben nadar, y ahora libres, se conceden  el placer de flotar.  



¡º Miosotis. Flores azules que crecen en los Alpes, también conocidas como no me olvides.

sábado, 9 de agosto de 2014

Dón de las alas



En el sótano, la pared pintada de blanco
y junto a la puerta blanca con ventana
la jaula sin pájaro. 

La culpa del inocente habita dormida en la jaula vacía. 

viernes, 25 de julio de 2014

Negación




                                                              Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé.
                                                                        César Vallejo


Se ha caído. 

Se ha derramado.
Se ha roto el vaso de leche
que contenía al miedo.

Todo asusta.

Pronunciar la palabra muerte, 
escribir amor y temblar ante sus sílabas.
Desconocida noche
ahora todo asusta. 

La jaula se ha vuelto pájaro 

Alejandra 
¿Qué hacemos con tanto miedo?
Recuérdame el camino para hacerlo pequeño. 


Caen bombas en Gaza y sin nombrar

se cuentan a los muertos.
Mi amiga Mercy del Perú cuenta las ausencias
27 muertos queridos, esa es su herida.
Saco mi mano y con mis dedos llego a 5 nombres
5 roles cercanos, 5 afectos, 5 lazos invisibles.
Lo importante es invisible a los ojos
Principito. Todo asusta, cuando está más cerca,
asusta.

Se me ha disparado el pánico.

Y aquí no hay rosa ni belleza que detenga
la rotura de la presa.
Todo asusta, Gloria, todo.

Y se entrecruza la alegría de vivir

con la cara de pasmo ante los buitres.
Grito que se vayan
que se vayan lejos. Go home, pájaro  negro.
Go home.
La niña se esconde bajo la cama
por hacer compañía al miedo de la abuela
y la mujer que fue niña sin miedo
no sabe ser adulta.
Se pregunta dónde esconderse ahora, ¿dónde?
¿Dón de la manta que abriga al miedo y lo reduce?
¿Dón del abrazo?, ¿dón de las risas?

Se ha derramado la leche tibia.
Pandora,
el veneno líquido  llamado miedo
se desliza por todo el suelo de la cocina.
La nevera llora,
las fechas de caducidad de los yogures lloran.
Miedo
a perder a la madre. El penúltimo eslabón de la cadena.


¿Qué hacer con el alimento?
La luz sin aire.
Mirar a una pared y temblar,
despertarse con una única palabra
no querer pronunciarla.
No saber del sabor ácido del vacío.
Recordarlo y no querer saber.


La ruptura definitiva del cordón
se nos ha roto de la muerte la placenta
sin querer
antes de tiempo.
Por segunda vez, antes de tiempo.
Grito serena,
¿Por qué tan pronto? 

Todo asusta y se me atraganta la jaula

el auténtico vacío se derrama:
por las calles, por los sueños, por ciudades,
por las cartas que ya no escribo....

La cocina es un charco descongelado,
el miedo ya no es hielo
se vierte como oro líquido
del vaso roto hasta el pasillo.
La leche sin azúcar
me cubre hasta las rodillas.

Me siento sobre la silla fría en verano

abro la boca y un reguero de saliva
fluye hasta los pies.
Tan solo las nubes parecen contener
el algodón para tanta herida. 
Abro la ventana
y leo nube tu paso, temblando.

viernes, 27 de junio de 2014

June is blooming!!



Este mes de junio ha sido extremadamente creativo y estoy muy feliz con todos los pasos tomados.

He participado en el cierre de varios ciclos poéticos. La jam de los viernes de Carmen Jiménez en el Albatros, los sábados culturetas de Antonio Sánchez Fernández y Pilar y finalmente, el broche final de las jams temáticas coordinadas por Ángeles Fernangomez.

Cada una con el carácter y la personalidad del público y sus maestros de ceremonias, todas han sido fantásticas, muy musicales. Cada día siento más la música en la poesía y la poesía en la música, dos mundos que noche tras noche comienzan a ser uno solo.

En este mes de junio de 2014 ha nacido el proyecto de fusión Bohemian Neighbours donde la palabra se trenza con la música y la música se deconstruye con el calor y la fuerza de la palabra hablada.

La semilla la plantamos en los sábados culturetas junto con Claudia García, actriz, cantante y música colombiana procedente de la orilla del pacífico, William Carreazo nos trajo los ritmos y las gaitas del Caribe colombiano. Echamos de menos a nuestro querido Ariel Bringuez, que siempre será nuestro invitado de honor. Pronto nos enlazaremos con una excelente guitarra Brasilera y poco a poco Bohemian Neighbours vamos echando raíces dispuestos a emprender vuelo este próximo otoño.

Partimos de los poemas de Vera Moreno, incluidos en su nuevo poemario Naranja entera.  Os dejamos un videopoema que incluye El sostén perdido.



Y como aperitivo algunas de las imágenes que se tomaron el miércoles 25 de junio en El Dino de Marisol Torres en lavapies 8.

Además, Las hijas de Baubo (compañía de teatro) estrenamos Por las Diosas, dirigidas por Esther Marín. 9 mujeres que captaron la herencia milenaria del Monasterio de Monsalud en un montaje irrepetible. La obra teatral estaba incluida dentro de la programación del San Fest. Aquí os dejo una pequeña muestra de todo lo que se vivió durante esos días.




domingo, 8 de junio de 2014

Borrador

Tanto calor
para que borres ahora
sus muslos y su vulva de tus versos.
Tan blancos
para que los borres.
¿Por dónde vaga el alma en invierno?
¿Dónde queda el cuerpo?
Tanto calor.

Se entrecruzaron sus raíces y las tuyas en el lecho
tanto Fahrenheit para tan poco.
La naranja en la mesa espera el zumo,
vacío el vaso, vacío.
Y sus vísceras en un caldero
hígado, corazón, cerebro
vueltas y vueltas a fuego lento.

No dejes rastro
de su paso por tu cuerpo.

sábado, 24 de mayo de 2014

El secreto de la luna grande

La señora Brígida tenía una verruga en la cara, por ahí le entraban y le salían los muertos. A su marido le mataron después de la guerra, cuando volvía a su pueblo a ver a los suyos porque decía, pensaba, que él no había hecho nada malo. Dicen que fue por donde las eras, pero no fue ningún Valdeverdejo, sino de Torrico, de la raíz misma de su pueblo. Le trincharon con un tridente afilado de madera, y no separaron el trigo de la paja, sino que le entraron por las vísceras y la punta del tenedor gigante vio el sol a través de su costado. Un hilillo, que se encauzó en reguero de sangre, quedó tras sus pasos cuando alcanzó a su padre y dijo: me han reventao por dentro, padre. 


La señora Brígida cosía y cosía: lagartera, mi niña, lagartera. Con manos de plata y ojos de florerero cosía de memoria, siguiendo al tacto las hebras y la tela. Sus dedos de hilandera todo lo sabían.  Finas puntadas certeras sobre la tela y no sobre el cuerpo, para unir ausencias, para crear belleza y no para destrozar la infancia de unos hijos que nada entendían de la guerra, apenas el hambre, y unos jerséis  que picaban como rayos, que enviaron los americanos gracias a Franco, decían. 


La abuela de mi prima, la señora Brígida, murió por ese boquete en la cara y la grieta en el corazón. Se la donó sin querer a sus hijos, y por no hablar, por sellarlo todo con humo, al tío Sixto los muertos le entraron  por la garganta. Se acordaba de la Selva Negra, aún en la cama blanca del hospital nos decía frases sueltas en alemañol, hasta que una mañana los muertos no quisieron salir. Y Franco estaba ya muerto y bien muerto, pero su hoz de segador seguía degollando gargantas, hurgando en la cara de los pobres del pueblo. Ojos que quedaron ciegos porque no querían ver, ojos que desembocaban en pozos  de tristeza sin fondo y en el fondo del pozo latía una pregunta, de la cuerda ya no pendía ningún cubo, de un lado al otro del fondo oscilaba la voz de la Vargas que preguntaba:  ¿dónde estará Federico?¿dónde? ¿Qué hicieron con tu muerte? La luna grande lo sabe pero no se lo dejan decir en esta España callada a cañonazos. Son tan tan pocos quienes quieren seguir este hilillo, este reguero de sangre, esa fuente interminable de muertos que entran y salen por las oquedades de los vivos y en el silencio encallan. 

Y los tridentes del trigo aguardan otras furias, y el pozo sigue tan tan negro que no conoce la luz. Y la luna grande enrojece en Escorpio y ¿Federico? Un eclipse por respuesta no es suficiente. Y no es agua de lágrimas sino luz lo que falta, en este hilo de historias que no se cuentan por miedo a que crezca el reguero, la triste fuente de sangre roja de la anterior República.




La vida pasa y Lorca se queda, se quedan sus versos, sus romances, su yo poeta en Nueva York y todavía, a veces, demasiadas veces se nos olvida que aún nadie sabe dónde está.

Chavela Vargas le conoció y antes de morir nos dejó como legado su Luna Grande y vino a la Residencia de Estudiantes a recordarnos que no sabemos dónde está. Vino a nombrar su recuerdo y se fue de nuevo a su volcán de sollozos de plata a morir y reencontrarse con los suyos.


Y este realismo mágico aquí en España no se entendió porque nos habita el olvido programado.



Vera Moreno. 24 de mayo de 2014.




jueves, 15 de mayo de 2014

Aún



Se ha instalado el dolor en la ceja derecha, por encima del ojo que ve el mañana. Duele la esperanza de tanto horizonte roto. Y duele, cuando me despierto. Cuando me levanto, duele.

Aún busco a tientas, el rotulador de gel verde que reescriba este presente, el hilo que nos lleve a otro futuro.

 

viernes, 9 de mayo de 2014

A islada

-->

La ventaja de ser isla es el mar,
vivir en la distancia
alejada del resto del planeta tierra
ser y estar en un punto
un pequeño pañuelo blanco.


Ser isla para alimentarte de horizontes.
Ser línea curva, redonda, difusa
entre el cielo y el agua.
Una isla con olas, con viento y lluvia.

Pasear por las aristas del límite
del aquí se nos acabó la tierra
aquí no llega el mal
y disfrutar de la exuberancia verde
el queso de cabra.

Estar a islada
de un mundo que cruje
que revienta en una piel que no se estira,
de un planeta de sangre
en las aceras, que no se ve,
que todo se limpia. O no.

En estos días
quiero ser isla
reventar en blanco y azaleas
no reconocer que se nos cae el mundo

miércoles, 7 de mayo de 2014

La auténtica confitura de pimientos se hace en casa



Esta mañana toda la casa huele a milagro, las ventanas abiertas y alguien decidió asar pimientos rojos. Hoy siento más cerca a mi abuela, el afecto que nutre está en el aire. Somos puro éter. El olor a milagro, el amor incondicional sin distancia, sin tiempo, reunidos en una pequeña nube esponjosa y tierna que entró por la ventana hasta llegar a mi nariz. Del salón a la cocina te oigo decir una vez más: más bonita nolahay. 

Entre presupuesto y corrección, tiendo la ropa y te digo: mi querida Max, gracias por estar dentro de mí. Ahora entiendo aquello que decías y que a mí, como niña que era, me daba asco y repelús: eres sangre de mi sangre.

jueves, 17 de abril de 2014

La botella y el diván




Me comunicaron que el siguiente paciente ya estaba en la sala, le dije al recepcionista que le pasara mientras yo iba al baño. Cuando llegué estaba ella sola sobre el diván, tenía un aspecto verde oscuro que me hizo frotarme los ojos, consulté con mi agenda y no conseguía leer bien lo que estaba allí escrito, sólo descifré con claridad Griñón, recordé que es una zona de vinos de la región con cierto prestigio y saqué toda la profesionalidad de la que dispongo y procedí con el cuestionario de rutina por ver si conseguía dar sentido a mi dolor de cabeza.

Y dígame, ¿cuál es la razón por la que ha venido a consulta? -no sin antes olisquear por detrás de las cortinas por si alguien me estaba gastando una broma pesada-. No había rastro de cámaras ocultas ni grabadoras, tampoco vi a nadie, solo estaba ella, verde oscuro, con una etiqueta que decía Griñón, reserva de 2007. ¿Sería algún regalo de alguna paciente agradecida? -me preguntaba.

- Ya no soy importante, - escuché.
- Y, ¿por qué piensa que ya no es importante?- repuse de forma automática.

- Todos se van y me dejan sola, y allí me quedo huérfana sin labios que me besen, sin ojos que admiren mi color aterciopelado bajo el cristal, no siento que a nadie le importe mi aroma. Me siento abandonada doctora. ¿Qué puedo hacer?

- ¿Cuál es el motivo por el cual piensa que la rechazan?

- No lo sé muy bien, es que no llegan ni a los postres, todavía no ha llegado el primer plato, que es uno de mis grandes momentos, cuando resbalo por la copa grande de cristal fresco, y van y me dejan, se van. Pierdo todos mis encantos de la manera más triste, la flor de la vida sola, esperando. Me dan ganas de llorar pero me digo no, no llores que te aguarás y perderás taninos, entonces me entra una ira descomunal y me digo pues eso, que me avinagro, que estoy harta, que no me merecen doctora, no me merecen, me dejan tan sola.

- ¿Qué piensa que puede hacer para cambiar la situación?
- No sé, darme a la bebida. Claro que beber cocacola sería un suicidio, y yo tampoco quiero eso. Quiero sentirme plena, admirada, valorada, ¿sabe de lo que le hablo doctora?

- Sí, no se preocupe, le pasa a muchas mujeres no es la única, continúe. ¿Qué podría cambiar para mejorar su situación?

- No sé, es que estoy perdiendo protagonismo, me siento como la primogénita que tiene hermanos gemelos de repente y entonces, ya una no es nadie. ¿Qué puedo hacer?

- Para que funcione, tiene que ser usted quien determine la solución, nadie mejor que usted para saber cuál es la mejor actitud. Lo que es bueno para mí, no tiene por qué ser bueno para usted, ¿por que no le gustaría que yo decidiera qué coche tiene que comprar, verdad?

- No claro, ya soy mayorcita como para saber que un coche con dos puertas se me queda pequeño.

- Pues eso, que su vida nadie mejor que usted para decidir si hay que girar a la derecha o a la izquierda. La responsabilidad es un grado de madurez.

- Si yo ya pasé esas pruebas doctora. Y mire que redujeron hasta 0.28 creo y no hubo ningún problema, incluso me bebían con más placer, en pequeños sorbitos, yo le diría que a mí esa ley me hizo sentir bien, más porque yo lo valgo, ¿me entiende?

- Disculpe, cierre los ojos y relajese, respire lentamente y sienta el comfort del diván, yo voy a salir un momentito a fumar y ahora en seguida retomamos la terapia.

- Lo veeeeeeee, todos me abandonan, maldita ley.


Relato escrito en 2011.

viernes, 4 de abril de 2014

¿Qué sabe el alma?


http://www.universoletra.com/portfolio/details/que-sabe-el-alma/

No. No puedo. Aprieto la boca, aunque me pese, y me digo: no. No puedo.

Me agarras los brazos y lloras, quieres que deponga las armas. Con tus manos apretadas y el poder de tus lágrimas me dices: sé humano, rasga tu uniforme y mírame a los ojos. Mírame más de cerca, busca el empuje del amor, sin armas. Si te atreves a mirar en el fondo de mis ojos  descubrirás al cíclope, y escucharás su secreto: "que tu lucha sea mi lucha: un mundo justo para todos, lleno de peces y flores, lleno de vida y aire nuevo. Que mi riqueza sea tu riqueza, que el amor gane a la guerra. Sí, podemos". Mira al cíclope, acércate y mírame,  aliméntate de la certeza de mi mirada, de su legado. Sí puedes, juntos podemos, desármate.

Aunque quiero, ya no puedo - me programaron bien,  enraicé mi vida en la agresión legal, incluso en la muerte, cuando la pensamos necesaria-. Vete, no te haré daño, mirando a tus ojos no quiero herirte, aunque tenga el derecho. No insistas. Bajo este casco, me quedo aquí. No voy a tocar el borde de tu llanto, porque ya no puedo. Ve. Mejor: abrázame, y vete. No te tocaré.

Una mujer desnuda, con ropa pero desnuda, zarandea con coraje a un soldado armado y bien armado. Las bombas caen cerca. Se respira un contexto de violencia y acción, los civiles corren, gritan y no dejan de correr, los tanques rodean las plazas. Sin embargo,  el hombre no avanza: lucha contra sí mismo, contra las órdenes, aunque tampoco lucha con o contra la mujer. Permanece inmóvil en su sitio. Su alma armada esta desprogramada para amar al otro lado de la trinchera. Educado en la violencia oficial, con su pistola y su porra numerada, lucha hacia el abismo de una pelirroja, valiente, de ojos verdes, que llora sin consuelo por su alma de hombre, consciente de que quien salva a una vida  salva a la humanidad.

Este post ha sido publicado en Universo letra por Colectivo 13



jueves, 27 de marzo de 2014

Marzo ladrón



De nuevo en la carencia
de cara a la fractura
de nuevo, me sangra la herida.

La primavera renueva la sangre
yo la tenía coagulada,
sin querer darme cuenta.

Ya no quiero torniquetes que detengan
la rotura de la presa
que se quede el vaso vacío
y el corazón quebrado.

Ya no quiero telarañas de tiempo
por un te quiero sin pronunciar
inexistente, a la sombra.
Que corra la sangre
ya conozco la herida.

De nada sirve circular al silencio
de nada sirve subrayar las ausencias
conozco todas las letras del abandono.
Pésima bandera para sacar a la calle,
peor habitar en la nada,
desaparecida.

Que se caigan todas las pancartas del cine,
que se pudran sin dar,
las falsas ayudas a emprendedores.
Que muera por accidente toda la policía.
Que si amo a la vida,
no vuelva a caer sobre el mismo pie.

Vera Moreno

viernes, 14 de marzo de 2014

Erotizhadas. Arrancamos en Barcelona. Comienza la aventura.




Fiebre 

Bésame, 
que gane el amor al método.
Besa
esta calentura desbocada.
Canta
a mi revuelta cabeza de cobre.
Reduce su hervor
y bésame entre las sábanas.

Calma con tus manos
el roto de Venus
candente, herido, salvaje.

Quítame
una noche lejos de ti,
derrite la distancia. 
Detén 
la arena del reloj.
Las ventanas abiertas,
llueve.

Esconde
la espada que corta los hilos.
Sella con tu sonrisa de luz
la estridencia de este sol frío de invierno.

Ven. Aquí, mi pelo encendido hierve.


Vera Moreno. De la antología Erotizhadas. Unaria ediciones. 2014.


No es menguante, se prepara para crecer

-->



Y la luna oculta

esa que se crece en su escondite,

esa que no refleja agua ni mentiras,

la que sabe a algodón sin caramelo

la bella

por todo lo que no dice, 
por lo que está por decir,
 
y la llaman luna nueva,

y fue

la que me atrajo a este mundo.

El paso previo de lo oscuro al claro de luz.


miércoles, 26 de febrero de 2014

Llegando al mediodía





 Imagen Julio Medina

No perdonéis a esta zíngara nómada
que viaja en una misma ciudad
rodando con maletas
molinillos de café azules
y sueños que se enredan en las ramas de los árboles.

No perdonéis a esta mujer transeúnte
que añora las raíces de los pájaros
que desconoce la palabra quietud
y su calma se reduce
a una bañera repleta de agua caliente y sal.


Sonreíd a estos rizos rojos
de corazón alegre y despierto
a sus manos que todo lo dibujan
y el aire se lo lleva lejos.

Sonreíd a su sonrisa sincera
de verbo azul y silencio roto
que sueña con ser gata y pantera
en un constante chocolomo.

Vivir,
ser estela y polvo
palabra y luz,
y en una ráfaga
prender el fuego de mi corazón mordido. 

jueves, 20 de febrero de 2014

Tarde se equivoca en una ciudad de lluvia

Acuarela de Juan Carlos Mestre. Premio nacional de Grabado, entre otros.



Cabizbajo el caballo
cabeza abajo el muerto.
Rueda una pelota triste
sobre un suelo de agua y gris.


París no quiere entender
al amigo sin ojos
al puñal sin destino.

Cabizbajo y sin cuerdas
cuando el reloj canta las doce
y suenan huecos 
los redobles de campana
repicando una y otra vez:
tarde. Llegaste tarde.

No quiere el caballo llegar a ningún puerto.
No quiere el lamento decir más que la herida.
Tan sólo los charcos saben lo que pudo ser evitado.
El silencio de agua de todo lo que quedó por decir.

domingo, 26 de enero de 2014

Actuar o no actuar


A veces, la urgencia se traga todo lo importante. Suenan las sirenas hacia el Doce de octubre. Otras, es la cotidianidad asténica, lenta quien pierde el rumbo. 

Vivir los  lunes como si todavía fuesen domingo, o adelantar la semana cuando el sol dictara otra cosa. ¿Por qué no huelen las tostadas antes de quemarse?


martes, 21 de enero de 2014

El sostén perdido publicado en Holanda



http://tortuca.com/

El sostén perdido en holandés se escribe Verloren steun y yo no habría sido capaz de llegar a Tortuca de no haber sido por el inmejorable trabajo de Nadine Ancher que ha traducido con mimo mi plaquette A por la naranja entera, siete poemas que serán publicados por el proyecto plurilingüe  Carmina in mínima re dirigido por Albert Lázaro Tinaut, un editor catalán fantasioso que está haciendo realidad su Babel poética. Todas las plaquettes deben ser traducidas a otra lengua. Una idea brillante, intercultural muy siglo XXI, vamos que ya podían financiar este proyecto las Naciones Unidas, por ejemplo.


Por el momento, vamos a dejar la versión traducida en stand by hasta confirmar derechos de publicación en abierto, pero sí os podemos dejar el Sostén perdido en su lengua original. Esperamos que de aquí a finales de 2014 todos estemos un poco más centrados y ubicados en el planeta tierra.


El sostén perdido

Después
de amputar mi brazo izquierdo,
de quitarme la nariz
de dejarme los pies en los zapatos
de olvidarme el pelo en el cepillo
de depositar las orejas junto a los pendientes...

Después

de encontrar vestidos con cinturas marcadas
rebuscar cuellos entre bufandas
jugar con anillos olvidados en guantes
de apoyar mi almohada sobre un pecho amable

Después descubro que

ahora no encuentro el plano de la baldosa que me sostiene.


Vera Moreno


Nosotros por las Españas no entendemos nada o casi nada, pero en la web de Tortuca en novedades dicen esto que os copio un poco más abajo. En fin, los laberintos son así nos llevan a veces a puertas que cuando menos te lo esperas, se abren. En definitiva,  hay que seguir escribiendo.

La idea es trabajar con este poema en varios idiomas y montar una sorpresa. Cuando llegue el momento se informará oportunamente.





lunes, 13 de enero de 2014

Llámese holocausto, guerra civil, discusión en una mesa


Hay que mirar la grieta, la herida, para que no se nos vuelva a caer la pared, la ciudad, la humanidad entera.

miércoles, 1 de enero de 2014

Llevar a la boca

Desprenderse

como se deshoja a una alcachofa
capa a capa
coraza con coraza.



Deshacerse

de todo aquello que nos retiene
que no nos protege
que nos ciega ante el horizonte;

llámese pareja, padres, hijos, jefes, rutinas,
supuestas amistades
llámese confort, lo conocido, lo estable.
Me reitero: deshacerse.

Hacer desaparecer todo lo precario, lo infame
la monarquía, la corrupción, lo pequeño, lo grande,
lo no necesario.

Des prender, des hojar, des maquillar, des plumar,
des facer entuertos, des coser lo mal hilvanado,
lo que no debió estar junto. Des empolvar el olvido
que debe ser recordado, nombrado, des enterrado.

Atercio pelar el corazón,
mullido, almohada sin púas.
Acariciar con dos dedos, el índice
y el corazón. Comer la alcachofa
desnuda. Sin nada de lo que le sobra,
llevar a la boca lo que queda, lo selecto,
porque hemos llegado al centro del centro.