jueves, 11 de diciembre de 2014

Luna Rota


Amar 
lo invisible 
para rozar lo intocable, por el placer de sentir.
El tacto de la piel y la página tibia de un libro.
Tocar.

Reír 
las tristezas
para caer en la llaga y sobrevivir. 
La sonrisa efímera de una verdad relámpago.
Vivir.

Beber
el misterio
de todo lo que silenciamos y nos lleva al infierno. 
El alcohol que tu boca absorbe y mis ojos destilan.
A sorbos... a versos morir.


Cantar
la despedida
con una última copa quebrada
frente al grafito encontrado al final de la esquina:

No hay mirada que calle
lo que estos versos aún ignoran. 
Volar. 

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