lunes, 21 de noviembre de 2011

Colores que reparan lo irreparable



Huellas magenta y tierra
Huellas de montañas, cielo.
Sueño con acaparar
todas las manos:

las negras,
las asiáticas,
las occidentales
las gitanas
las indígenas
las del Sur
todas
tendidas bajo un mismo sol,
y necesarias
...
Se necesitan
para desactivar las armas,
rehacer el tapiz de paz
en casa,
en la tierra.

Manos
para desobedecer al ciego tirano
DES O B D C er
Necesitamos manos que no acepten el A B C
de lo que Dios, el jefe, el marido,
el economista, el político manda.
Queremos huellas magenta y tierra.
Huellas montañas, dedos cielo.
Manos para querer.
Abrazos
que sostengan el llanto.

Construir castillos, sin soldados,
con todas las arenas.
Sin fronteras.

Repito: necesitamos manos para
DES O B D Cer .
DES O B D Cer a la miseria impuesta.
Necesitamos manos tiernas, magenta
para cultivar campos, pintar palabras, bordar cariños.

Necesitamos colores montaña, manos cielo
para educar a quienes son pequeños
para comprobar que el arco iris está salado,
es de azúcar, y es de todas y de todos.

Necesitamos colores en las calles sin farolas,
pintar sonrisas, bordar la magia: ¿vienes?
Manos tierra, colores montaña, cielo magenta.


Imagen Candela Arevalillo (La poesía nos une)
Dedicado a todas las mujeres.
Y también a los hombres que saben y se hacen querer,
sin fisuras en el tiempo.
25 de noviembre día internacional por el buen trato a las mujeres.

Con las manos no se agrede, se quiere.


7 comentarios:

  1. Muchas gracias por permitirnos disfrutar de este torrente de creatividad.

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  2. Los buenos estímulos permiten volar con las palabras. Para que el buen trato se transforme en realidad cotidiana.

    Beijos

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  3. Me gusta ese toque juguetón-experimental :)

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  4. El día que pierda la lucidez lúdica, dejaré de ser yo y mi alter ego.

    ;-D

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  5. Color y calor. LLenemos nuestra vida de buenas sensaciones. Qué gusto haberte leido!

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  6. Esta es la batalla. Estas son las únicas armas verderamente humanas. Tu poema, tu escrito, emociona y ayuda en el combate. Es precioso. Maravilloso, Nel. Gracias en nombre de todos los que creemos que otro mundo es posible.

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  7. Querido Port,

    ya no debería haber batalla: cuando se enseña a unas manos a acariciar, la violencia tiende a desaparecer y ojalá, algún día se olviden los combates en un cofre que ya nadie busca bajo el mar.

    ;-D

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