Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como calles

Hallazgo urbano

Imagen
Las aceras de mi ciudad tienen lunares. Estos melanomas callejeros tuvieron dueños, tuvieron boca. Ahora son sólo un cuadro para los peatones que no corren, que su reloj no se mide en segundos. Transeúntes urbanos a quienes llaman despistados.

Conversación secreta

Imagen
Ilustración Paz Aymerich http://www.paz-aymerich.com/ Las luces de mi pequeña ciudad se apagaron, me pregunté que quién lo hizo, pero sabía que en ese momento importaba poco, sólo me quedaban adoquines destartalados por tentar a punta de zapato como respuesta inmediata a mis preguntas y maldiciones. De pronto sentí la noche cerrada, pese al calor y la ausencia de nubes. La sentí silenciosa, pese al eco de las risas del público urbano que contemplaba, con asombro y gran atención, al mimo de Sol que actúaba a altas horas de la madrugada. Todavía su imagen y la risa resonaban en mi memoria. La algarabía popular de fiesta nocturna improvisada en pleno centro de Madrid desaparecía de mi mente según avanzaba de camino a casa. La calle donde vivo se transformó en una bajada oscura, sin velas. Los tacones, que ya me mataban desde horas antes, inestabilizaban aún más mis pasos, ralenticé mis andares de zancuda inexperta y dejé que mis brazos equilibraran tanta zozobra. Canté ...

Malasaña

Por las calles de la Palma he dibujado mis sombras al atardecer. Paseos nocturnos sin paraguas recogen a la luna mojada en pleno 2 de mayo. Besos entrecortados por Verlarde que encuentran asiento en la misma vía Láctea. El barrio donde puedes ser tú y nuestra sombra lo agradece. Cachimbo. Versión del Orfeón de Malasaña, cantado por (la unión de coros independientes) para las fiestas autogestionadas de Malasaña, del 1 de mayo de 2010.

Del ir y volver al ir para quedarse

Ya no recuerdo quién fue primero, pero se fueron todos. Tal vez fueron Luz y Rodrigo que nos dejaron para habitar un pueblito en la frontera del norte de México. Carina, volvió a su tierra de lluvia y zamburiñas. Cuando se fueron todos los que tenían raíces comenzó el éxodo de los que se criaron en estas calles empinadas y llenas de vida; Manuela se fue a París y muchos otros amigos volvieron a colonizar el extrarradio: primero Leganés y Alcorcón, luego Pinto y también Valdemoro. Así se fueron todos. Esta noche Estela empaqueta su vida rumbo a los mares del Sur, al este Estela en cabo de Gata. Ya solo queda, qué poco y bueno queda, el marqués de Lavapiés que nos espera en su plaza. Nos cambiaron el Olimpia, peatonalizaron las calles y con cámaras registran la noche y el día. Cuando vuelven de Sevilla dicen que me han visto por Argumosa, mi antiguo mar de terrazas, petas, y malabares, pero es sólo una imagen de la retina confusa. Desde Santo Domingo a Lavapiés muchas noches fui, la m...

Las barrenderas de nieve

Imagen
Os veo subir cuando el cielo blanquea azules. Empujando las madres corajes suben por las cuestas de Hortaleza, hace frío y pese a clarear, decido encender la luz de la habitación. Dos horas más tarde salgo a coger el coche y ellas, pala en mano y botas de plástico en los pies, levantan quintales de nieves sucias, lágrimas negras que pesan como hijos sin padre. Os veo acicalar las calles, borrando rastros caninos, presiento cuando volteais los bloques de nieve vuestros músculos escondidos tras la ropa impermeable y fosforescente. Sonrisas apretadas frente al frío, llueve. Ahí est áis, barrenderas de nieves con trajes de hombres refregando la calle para que no temblemos por miedo a caernos, para que no nos deslicemos en aterrizajes doloridos. Montañas de nieve gris resbalan por vuestras palas para aterir las raíces de árboles desnudos de ramas, tan poca tierra queda en esta gran ciudad. Observo cómo caminais de vuelta reteniendo carros, bajando cuestas, desafío a la gravedad y, ...

Próxima estación: El Otoño en Rivas

Imagen
Por la Avenida de los Almendros han pasado cientos de hojas..., muchos, hemos pasado cientos de veces. Recuerdo cuando todo aquello era un gran secarral cercano a la batalla del Jarama; muchos vecinos encontrábamos socavones, trincheras, metralla, conejos... Rodaban los espinos resecos como en el Oeste, la Veloz tardaba más de media hora en llegar y había que cambiar de autobús en Covibar (COoperativa de VIviendas BARatas). Muy cerca de donde no había nada, ahora yace un mantón de hojas de otoño: en el subsuelo la tierra ya es firme y está bien nutrida. Después de más de 20 años, el carril bici ya está más avanzado. La fantasía y el empeño por crear un Urbangarten en la periferia de Madrid es una realidad. Decía Curro en sus inicios: todos los caminos me llevan a Rivas. Fernando Galán, Fer para los amigos, nos regala este recorrido por la Avenida de los Almendros, eje que comunica: estar arriba, con estar abajo, estar a la derecha o a la izquierda. Un hermoso camino, donde conviven co...

En el fondo del mar de la ciudad

En el fondo del mar de la ciudad están brillantes y sin embargo, pasan inadvertidos. Los transeúntes no los echan de menos, éstos oscilan con sus piernitas veloces y miran las agujas del reloj. Es probable que los niños no reparen en ellos, ni entiendan su utilidad. Podría ser ... ¿un cubo exclusivo para envases laminados de jamón? Tropiezo con una cabina y desprecio su incursión en la acera. ¿Qué utilidad tienen con tanto móvil urbano? Miro mis pies y vuelvo a darme cuenta de que me he olvidado, ¿cómo era el fondo del mar de mi ciudad? ¿Qué recuerdo de aquellas esponjas amarillas que tragaban deseos, facturas y contratos de la luz? Mi cabeza intenta reorientarse , ¿Dónde estaban? ¿Alguna vez los vi? Con el sobre en la mano paseo sin rumbo, me encuentro con cientos de cubiletes amarillos. Me digo: son meros contenedores de envases ¿Dónde estarán los buzones de correos con su nariz amarilla dispuesta a absorber todo papel que se acerque? Recupero fotografías de mi pasado. Sí, aquí e...

A la sombra de un camión

De tanto buscar casa se refugió la gata a la sombra de un camión. No sabía si el camión se movería o no, pero descansaba por un rato. No quería saber nada de gatos, basuras, joyas o robos. Su casa era, por ese instante; reposo, sombra frente al calor, los tejados de zinc quedaban lejos. Por un momento, era la señora de su propia casa, la estabilidad que ofrece la sombra de un camión, sin pertenencias pero con quietud. There was a written note, fallen on the floor, just over the lorry shadow. The cat couldn´t read it, but it said: No furniture, no past. Nothing but the moment, just here & now. Dedicated to the last day of my beloved Pina Bausch

La Maga

Hay días en los que me levanto con esencias de la Maga, aunque no recorro París ni sus puentes, Madrid se extiende como geografía por la que discurro a la deriva, sucesión de encuentros fortuitos se tropiezan sucesivamente en mi camino; hijas de vecinas de mi abuela, amigos de mi padre, la prima de mi madre a quien visitábamos durante la infancia y hace 25 años que no se hablan. A mi amiga actriz elegantísima con sus eternos turbantes, a mi entrañable amigo con quien contaba cuentos y volábamos al alimón con el público, a Orima y mi paraguas rojo que dejé olvidados en un Café, a la tarta de zanahoria que siempre me espera frente al Real Cinema, al Entredós que es puro encuentro, a la salida del Banco de España... ... ... Derivas ... .. ... Madrid, un pueblo. Pasillos de tiempo cruzan entre Arenal, Sol, Alcalá, el metro y la Plaza Mayor. De Santo Domingo a Lavapiés soy la Maga. Salgo descalza y encuentro miradas, tomamos café o vino o cerveza con limón y patatas bravas. Las tapas, n...

Es primavera ahí fuera

Qué usted disfrute bien de su tiempo! Todo el tiempo disponible para usted. La crisis ayuda a muchos a tener tiempo!!! Qué disfrute del buen tiempo! Todos los tiempos y todos los libros disponibles en: parques, bancos, bosques, laberintos, aceras, metros. Más mejor en parques, bancos de madera a la sombra, o en césped bajo el sol. Mucho mejor con gafas y protección solar. Infinitamente más alegre junto al murmullo de: pájaros, dominicanos, niños, niñas, columpios, perros, patos, lagos... Resto de instrucciones ad libitum!! Ah! No se olviden de regar los tiestos antes de salir. (El té sobrante es estupendo para dar vidilla a las plantas, nunca echar las hojas del té, nutren a la mosca blanca). Un deseo: wifi en los parques de las ciudades, los pueblos... Otro: un huerto de barrio en cada parque, Rosarosae en las ciudades

Los cerezos vuelven a vestirse de novias

Ha pasado un gran barbecho desde que escribí mi primer texto. Afortunadamente, ya sé poner acentos y las eñes desde mi Mackie, con todo se me dan mejor las plantas que los ordenadores. Las pantallas blancas, tan monas ellas, detectan la adrenalina, porque dejan de funcionar, pero no tengo tan claro que perciban los afectos: llantos, ansiedades, suspiros, lamentos y sonrisas. Son capaces de podar ilusiones, quieres comunicarte con una gran amiga que vive en Portugal, mostrar tus conocimientos adquiridos en portugués, y zas! no se conecta. sin embargo, lo que quería compartir son los millones de estornudos con los que todos festejamos la llegada en batallón de las flores, todos los árboles redoblan colores, cantan en las mañanas y refrescan en las noches. Aún teniendo que dar saltos por un asfalto que no termina de allanarse, las aceras en Bravo Murillo son un auténtico anticlimax, pues bueno, miramos a los árboles y disfrutamos de otras vibraciones, todas juntas a la vez. Los zapatos de...