Burro de Barro
Platero es pequeño, como si fuera de algodón y sus ojos de azabache parecen verlo todo. Tus manos de alfarera se hunden en el barro. Del torno surgen mil botijos que contendrán agua siempre fresca. De tus manos, en la siesta, surgirá el burro de barro, el capricho. Moldeas con precisión su cabeza, sus orejas. Tu sabiduría artesana te permite triunfar con esas patas de aspecto fuerte y fragilidad de barro. Agua, manos, burro. Cambiaría mil Barbies por tener entre mis manos tan sólo uno de tus burros. Como los sombreros de Úrculo, como sus maletas y sus viajeros, tus barros de animal son marcas de autora. Yo ya no sé montar en burro. En los pueblos vivían. Recuerdo en burro a un tío que nunca llegué a conocer, nunca llegué a hablar con él, porque el tío Federico siempre se iba en burro al campo, había tanto por hacer. En los pueblos, ¿viven ya los burros?, ¿cómo era esa expresión ... vaca-burra, no? No sé ni cuándo, cómo o por qué se emplea, pero me suena, y n...