Las ojeras de Venus
Hace mucho tiempo, mucho antes del antes, Venus nos agasajaba los viernes con las ojeras del amor, y nos duraban todo el fin de semana. No se recuerda bien, puede ser que fuera cosa de hace 10 ó 20 años, no mucho más. Cuentan que Venus se enredó una noche con Marte y quedó prendada de la fogosidad del planeta guerrero . Confundida por el deseo, decidió deslumbrar a todos. Ya no era suficiente ser el primer lucero del firmamento, quería ser la más destacada dentro del orden de las estrellas, con el fin de que Marte se mantuviera siempre cerca tras su estela de luz. Por esa razón, cambió la chispa de la mirada de sus criaturas por unos párpados eternamente caídos. Desde entonces , yo no sé si pasa igual en otras ciudades del mundo, pero en el metro de Madrid en el traqueteo del ir y venir se ven cómo las bolsas y ojerizas de Venus pasean los viernes a las 18.00 h por los vagones, sin dejar asiento libre de derrota. Uno tras otro, los viajeros tristones presentan unas sombras de un co...