Aún



Se ha instalado el dolor en la ceja derecha, por encima del ojo que ve el mañana. Duele la esperanza de tanto horizonte roto. Y duele, cuando me despierto. Cuando me levanto, duele.

Aún busco a tientas, el rotulador de gel verde que reescriba este presente, el hilo que nos lleve a otro futuro.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

La mejor obra de arte es un árbol

Las cenizas de Max, mi abuela

El gimnasio de los rotos ya está en librerías. Guía de lectura y reseña de Leonardo Reyes Jiménez