lunes, 5 de octubre de 2009

Movimiento de tierras

Una vez que se ha recogido el vino; la parra queda desnuda, los sarmientos caen sobre la tierra. Una vez la uva fermenta es necesario arar la tierra. Una vez fui uva y me exprimieron con los pies, todos deberíamos recordar que el pecado procede de esta extremidad.

DerrAmando el jugo vital solo quedan los sarmientos y las parras desnudas, casi se diría saco de huesos. Es el momento, que por una vez, parras y sarmientos vuelvan a la tierra, que el agua de lluvia caiga en otoño y amase nuevos frutos.

Rastrojos del tiempo, desnutridos de realidad, ahora decido.
En estos marrones y pajizos días, que no terminan por llegar, hay que preparar la tierra. No para la siembra sino, para el descanso de la luz de estío. Prepararnos para la llegada del fuego, calentar el invierno. El orden de los días y las noches acabó con las fiestas callejeras. Prepararse no para la tristeza sino, para sembrar nuevas flores y socavar cada uno sus rastrojos del tiempo. Fuego.

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