viernes, 12 de agosto de 2011

Silla voladora



Vuelan las raíces de este destino mío,
nuevos mundos pululan sobre mis hombros
cargo y recargo el peso, lanzo proyectos jardineros.

Conservo las semillas en los bolsillos de mujer desnuda.
Escarbo la tierra estéril, abro ríos, me reservo.
Vuelan las raíces y se detienen las nubes.

Llegan hombres sucesivos en sillas voladoras
con tambores y cajones flamencos anuncian maravillas
me dejo llevar en el ritmo de su viaje.

Aterrizo de vuelta y mis pies reconocen las piedras.
Procedo a armar mi propia silla,
emprendo vuelo, autodirigido.

Descansan al fin mis raíces.
Frutos de la noche crecen
en mi tierra decidida.





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