miércoles, 18 de noviembre de 2009

El criptograma


Siempre tan especial, tan única, tan imposible de entender. En el fondo sé que a quién deseas es a mí, pero finjo no enterarme. Eres una chiquilla que juega a ser mujer fatal, y sin embargo, eres el criptograma que me ayuda a descifrar mis propias dudas, mis incertidumbres, mis placeres, mis ansias de amar amando. Me calmas y me desatas y en el vacío de tus ausencias no me encuentro ni conmigo mismo. En el viaje entre sábanas imposibles nos vamos a Egipto donde eres mi Cleopatra complaciente y castigadora, y yo soy Marco Antonio a ratos, otras veces el investigador con gafitas del laberinto de la rosa, que lee atento en tu piel los misterios milenarios del roce y el desencuentro.

Fragmento del texto: Cerezas y un borracho.
Colaboración con el artista plástico Angel Yagüe para su proyecto placeres.

http://proyecto-placeres.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. Este relato debe ser de la parte del 50 por ciento de misterio que todos los escritores tenemos que ir descubriendo en los escritores amigos...Me encanta. En realidad me encanta todo lo que descoloca. Y no cabe duda de que el titulo del libro lo hace, je, je.

    Port of Brisbane

    Nota: I love the idea of knowing only the half and create and imagine the other half. Nice drawing. Iconoclastía naif, so slight.

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  2. Pleasures, by the way...fantastic title for a project...Damned pleasures which are always condemned by the stablished moral and the reigning ecclesias. Lovely input.

    David Nihalat

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