martes, 31 de marzo de 2009

Jugando con la madeja del tiempo

Es de noche y Penélope deshace los hilos del día
semanas de urdimbres tejidas con impaciente espera.


Las lanas van y vienen
los brazos oscilan de un lado al otro
mi hermano y yo mirándonos con ojos monótonos
los brazos extendidos
expuestos a los dictados de la madeja
derecha izquierda
izquierda derecha
tum tum
pared contra pared y al fondo, la chimenea.

En un ir y venir nocturno de lanas
la mano ágil de mi abuela
para el juego del tentetieso
el ovillo está hecho.
Ya está niños, es suficiente por hoy.

Penélope en cambio trajina sin descanso.
Sus noches de telarañas
consumen la vela de la esperanza
su corazón es más intenso.

Saltan chispas de los sarmientos encendidos
miro por el hueco negro de la chimenea y en lo alto, el universo.
Todos los deseos alumbran la noche. Creo en la magia.
Salgo al jardín estrellado y oscuro.
Escucho las voces nocturnas de Penélope:

Déjame que te quite las telarañas amor
Esas marañas de silencios y distancia que nos enredan

Ven
Quítame los velos de rencor y pudores
Deslízate como jabón mojado y
Hagamos espuma con las manos

Pompas de saliva
Bocas de Besugos adosados
Besos de mariposas
Ojos de cíclope

Sésamo sesamé

Ven
Déjame que te quite

las telarañas amor.

Hace frío, pero antes de volver al fuego de la casa
pido a las estrellas que los encuentros tengan lugar.

lunes, 30 de marzo de 2009

Encuentro de Caperucita en Urbangarten

Hágamos el amor con las gafas puestas
para olernos mejor
le dijo Caperucita al lobo.

Soltemos al duende
y que nos recorra el cuerpo
para sentirnos mejor
respondió Feroz.

lunes, 23 de marzo de 2009

Los cerezos vuelven a vestirse de novias

Ha pasado un gran barbecho desde que escribí mi primer texto. Afortunadamente, ya sé poner acentos y las eñes desde mi Mackie, con todo se me dan mejor las plantas que los ordenadores.
Las pantallas blancas, tan monas ellas, detectan la adrenalina, porque dejan de funcionar, pero no tengo tan claro que perciban los afectos: llantos, ansiedades, suspiros, lamentos y sonrisas.

Son capaces de podar ilusiones, quieres comunicarte con una gran amiga que vive en Portugal, mostrar tus conocimientos adquiridos en portugués, y zas! no se conecta. sin embargo, lo que quería compartir son los millones de estornudos con los que todos festejamos la llegada en batallón de las flores, todos los árboles redoblan colores, cantan en las mañanas y refrescan en las noches. Aún teniendo que dar saltos por un asfalto que no termina de allanarse, las aceras en Bravo Murillo son un auténtico anticlimax, pues bueno, miramos a los árboles y disfrutamos de otras vibraciones, todas juntas a la vez. Los zapatos del invierno pisan la arena mojada que dejaron los constructores a medio hacer, y la cara siente los rayos de sol y los colores de las flores.

Esta noche las copas de los cerezos han vigilado mis sueños, me han cubierto de blanco aún cuando la luna estaba lejos.