jueves, 30 de abril de 2015

Ven, hoy te lo diré


Para unos ojos 
que sepan leer con las manos
un corazón oscuro que se abre
como una nuez.

Para los oídos 
que escuchan el latido 
de apertura.


Para unos pulmones
que me acompañen al respirar
al  c 
        a 
          e
             r
al levantarme
al despertar.

Para unas manos 
que hagan de cuenco
cuando tengo sed de
una brizna de hierba
y un lápiz.

Para una sonrisa
que contenga y expanda las letras
del mensaje de la lluvia.

En definitiva, escribo 
para absorber metáforas  
al releer.

miércoles, 15 de abril de 2015

Una tirada de la máquina de lanzar palabras



No me escribes en mayo, y la vida anda muda. 
Me niego a la ceguera.
No me escribes y en el sueño me invaden muertos,
y los dientes se me caen irremediablemente,
y mis muelas, mis dulces muelas, se rompen
y suplico, una y otra vez, 
que el sueño sólo sea sueño,
y que si no me escribes, no me importa,
pero que no caigan,
que las encías y las raíces se queden en mi boca.


Lloro 
por mi muerte, 
por la muerte de mis palabras 
en la lengua,
en tus labios,
en mis manos.
Silencio sin saliva.
Dientes de leche, blanco sin sangre, sin sol,
sin verano, a chorros.

El arco iris en mi boca, en mis ojos de arroz,
en la mañana, en la ventana
en el camino hacia donde va mi corazón
y tu corazón.

No me muerdas en verde, 
desde el embrión no me escribas
¿quién quiere prolongar una espera hacia lo oscuro?
¿quién quiere romper los puentes
y pisar las miosotis de mi mesilla?
¿quién quiere ser querido si no hay
letras para bordear esta herida,
si ya no crujen las sílabas de celulosa
si ya las vacas no nos despiertan desbocadas
en su bajada por la calle?

¿Y quién sueña en mayo con tu muerte
con la mía, con la huida de Galeano?
Yo... Ahora sabes que somos más hermanos
porque, aunque no reciba tus mensajes,
sé que hemos compartido lecturas
y su papagayo 
es nuestro papagayo
verde.





viernes, 10 de abril de 2015

It´s raining cats & dogs



Llueven alfabetos
que persiguen lentos las huellas de los animales.
Llueven idiomas
que me susurran del ojo el color de la palabra,
y yo serena y silvestre de tanta nube
me detengo en la esquina de esta casa rota.

Llueven alfabetos
y desaparecen los trazos del temor a lo incierto.
El alfabeto de las olas
escribe el nombre de las plantas
en círculos enhebrados
con la baba balbuceante del caracol.

Mis mejillas rellenas de violetas
son ojo del perfume y el desafío
como el relámpago sobre el campanario
y llega la tormenta de luz en la bruma.

En este alfabeto de hielo
que rompe el hueso de la muerte oscura
suenan las campanas para espantar a 
la tempestad de las letras.

Y yo serena en esta esquina

silvestre de tanta nube.

Abril, 2015

jueves, 9 de abril de 2015

Una montaña de pétalos



Me dejaste una montaña de pétalos para que te reescribiera de nuevo el latido.



Imagen obra de Pina Bausch.
Texto Vera Moreno