martes, 12 de febrero de 2013

El poema Huellas en la revista Con la A





He tenido la suerte de que me publiquen un poema en la revista digital Con la A, un espacio de reflexión compartida para hablar con la A, para mostrar el pensamiento de grandes mujeres. Revista bimensual temática con secciones muy interesantes sobre viajes, gastronomia y sobre todo, yo destacaría capacidad de análisis sobre la sociedad actual.

El número de febrero está dedicado a los Derechos Humanos. Puedes leer mi poema y recorrer los distintos artículos de opinión  pinchando aquí.

Para quienes sois lectores habituales de urbangarten decir que este poema que escribí el año pasado en Glasgow comprobaréis que ha crecido, o más bien, he podado-acicalado las estrofas El arranque del poema se ha transformado y difiere de la primera versión que escribí en un cibercafé universitario maravilloso. Todo surgió una tarde cerrada de ventisca y agua, oscura como la noche siendo el final del mediodía, con un chai late calentito entre las manos y la imagen que me envió por mail Candela Arevalillo en ese mismo momento, con una  petición: participar desde la distancia en una sesión de la Poesía nos une (Rivas). 

Después de esta experiencia concluyo que para estar presente donde queremos estar, no hay distancias, sino querer querer. Benditas nuevas tecnologías.



 Imagen de Candela Arevalillo

domingo, 10 de febrero de 2013

A desconocida muerte


 Imagen procedente del Funeral Poético 
que tuvo lugar el 8 de febrero en los Diablos Azules.
Organiza: Rosa Silverio.


Imagen de Noell S. Oswald


¿Me concederás
el tiempo
del pleno vuelo
de los pájaros de mi cabeza?

Mi corazón como una rueca
es ancestral
y desea cumplir su tarea.

Concédeme el buen viento
madrugadas de taftán
y llama.
Noches de vino y jazmín.
De la vida quiero
todo para mí.

Dame licencia para sonreír
a la justicia y la paz.
Quiero una plenitud sin grietas
con relleno.
Agarro la ira hasta las trancas
concédeme respirar el tránsito
la caída leve
aterrizar conservando las plumas
deseo vivir la nueva paz social.

Si llegas abrupta, demora el paso
nombrarte no quiero
y en susurro te cuento:
aquí me quedo, aquí.




Cortesía de Silvia Cuevas Morales

viernes, 1 de febrero de 2013

Des-propósitos

En mala hora enhorabuena cuando te dan las llaves de una casa de ensueño que se torna tu pesadilla. En mala hora cuando te convencen para seguir con una relación que nació muerta, sin alegría, con ficciones que no vuelan, que no aterrizan. En mala hora enhorabuena cuando los tercos ganan las elecciones y en menos de dos años han descuartizado estructuralmente tu país. En mala hora enhorabuena si decides quedarte un poco más en el Saturday night y se prende un fuego en la macrofiesta de tu primo el crack de los negocios efímeros. En mala hora enhorabuena cuando firmas un contrato laboral que te esclaviza.

Si hay algo que me desconcierta es desconocer que viene después de lo ya vivido; decidir sin saber cómo se va a modificar el contexto en el que vivimos; perder el tiempo dudando para escribir los logros de una vida fallida. Si hay algo en esta vida que me convenga aprender hasta los huesos, no es sólo aprender a compartir, a participar y a perder, no sólo. Por pequeña que sea la batalla también quiero aprender a ganar, aunque mis ideales se configuren en abrir las manos, sonreír al viento y subir a la montaña para llegar a la cima y poder observar el color y la distancia del horizonte, agradeciendo que haya alguien cerca para compartir el milagro. Aún así, me gustaría saborear la cucharada ganadora y compartirla con mis salvajes, sin trepar, sin pisar: construyendo.