sábado, 29 de enero de 2011

Actuación de El hilo en la Open House Party 2011 de Píldora Creativa







El pasado 15 de enero tuvo lugar la Open House Party 2011 de la Píldora Creativa, en su sede Espacio de Acción Creativa, en la calle normas número 7 de Madrid.
Acudieron al evento invitados muy variados y entusiastas que se dejaron llevar por una decoración sensorial y artística. En las paredes del Espacio de Acción Creativa se colgaron obras coloridas de Karla Frechilla, motor generador de este espacio, y que colaboró posteriormente en la actuación de El hilo, pintando sobre metacrilato y en negativo a Penélope tejiendo el tiempo, es decir, con efecto espejo para que los espectadores vieran el resultado final desde la primera pincelada.



También presentaron una selección de sus obras Natalia Auffray, Elisa Piñeiro, Sandra Gobet, y Belén Gómez. La ambientación sensorial exclusiva de Sara Lostum favoreció entrar en un viaje lleno de sonidos, olores, colores y sabores. Tanta creatividad reunida facilitó la comunicación de una forma natural entre los asistentes que muchos no se conocían de forma previa. Así fue esta primera intervención en 2011 de la Píldora Creativa:


Instalación Elisa Piñeiro

Vinieron desde Barcelona la Fundación Carpetania a grabar el evento y la performance de El Hilo donde confluyeron tres tipos de estímulos. La voz de Nelken Rot se fundió con la música del teclado de Juan José Urbansky y juntos lograron cautivar al público al hilvanar puntada a puntada, cosiendo y destejiendo las palabras y las notas de El Hilo. En ocasiones, estos artistas del espacio sonoro plantearon al nutrido público asistente el dilema sobre dónde centrar su atención, ya que al unísono Karla Frechilla iba trazando las líneas de tiempo en el telar de Penélope.


Elisa Piñeiro, Sara Lostum y Juan José Urbanski

Los chicos de la Fundación Carpetania


También contamos con la presencia de Curro Corrales, uno de los coautores del poemario El hilo, obra que trata sobre la decisión de permanecer y esperar de Penélope, que finalmente, vivió un encuentro emotivo, no sin antes recorrer un universo filosófico y de apuesta por el deseo como motor de realidades y generador de encuentros. Sin embargo, no pudo asistir a esta presentación María Sevilla la ilustradora de este libro tan cuidado.


Pincha sobre las imágenes para leer los textos de El Hilo



Curro Corrales

La performance que duró 30 minutos escasos recibió una inmejorable acogida por los asistentes, que recibieron con sorpresa la continuación de la fiesta Open House con la intervención de la bailarina Laura Biedma que, gracias a su dominio corporal y las claras influencias de la danza teatro de Pina Bausch, transformó con una rapidez pasmosa el espacio mítico en un ambiente robótico, glamuroso y underground con su espectáculo Muñeca. Su caracterización fue impactante, cobrando fuerza en la medida que se despojaba de sucesivas pelucas, y su cuerpo se deslizaba con gran habilidad desde el escenario hasta la platea para asombro de todos los espectadores que quedaron fascinados y dieron por finalizada la jornada de sábado con una gran sonrisa y ganas de volver al Espacio de Acción Creativa.





Fotografías cortesía de Miguel Garrido y Ángeles Comba

Para contratar actuaciones de El hilo contactar con: urbangarten@gmail.com

viernes, 28 de enero de 2011

La botella y el diván


Me comunicaron que el siguiente paciente ya estaba en la sala, le dije al recepcionista que le pasara mientras yo iba al baño. Cuando llegué estaba ella sola sobre el diván, tenía un aspecto verde oscuro que me hizo frotarme los ojos, consulté con mi agenda y no conseguía leer bien lo que estaba allí escrito, sólo descifré con claridad Griñón, recordé que es una zona de vinos de la región con cierto prestigio y saqué toda la profesionalidad de la que dispongo y procedí con el cuestionario de rutina por ver si conseguía dar sentido a mi dolor de cabeza.

Y dígame, ¿cuál es la razón por la que ha venido a consulta? -no sin antes olisquear por detrás de las cortinas por si alguien me estaba gastando una broma pesada-. No había rastro de cámaras ocultas ni grabadoras, tampoco vi a nadie, solo estaba ella, verde oscuro, con una etiqueta que decía Griñón, reserva de 2007. ¿Sería algún regalo de alguna paciente agradecida? -me preguntaba.

- Ya no soy importante, - escuché.
- Y, ¿por qué piensa que ya no es importante?- repuse de forma automática.

- Todos se van y me dejan sola, y allí me quedo huérfana sin labios que me besen, sin ojos que admiren mi color aterciopelado bajo el cristal, no siento que a nadie le importe mi aroma. Me siento abandonada doctora. ¿Qué puedo hacer?

- ¿Cuál es el motivo por el cual piensa que la rechazan?

- No lo sé muy bien, es que no llegan ni a los postres, todavía no ha llegado el primer plato, que es uno de mis grandes momentos, cuando resbalo por la copa grande de cristal fresco, y van y me dejan, se van. Pierdo todos mis encantos de la manera más triste, la flor de la vida sola, esperando. Me dan ganas de llorar pero me digo no, no llores que te aguarás y perderás taninos, entonces me entra una ira descomunal y me digo pues eso, que me avinagro, que estoy harta, que no me merecen doctora, no me merecen, me dejan tan sola.

- ¿Qué piensa que puede hacer para cambiar la situación?
- No sé, darme a la bebida. Claro que beber cocacola sería un suicidio, y yo tampoco quiero eso. Quiero sentirme plena, admirada, valorada, ¿sabe de lo que le hablo doctora?

- Sí, no se preocupe, le pasa a muchas mujeres no es la única, continúe. ¿Qué podría cambiar para mejorar su situación?

- No sé, es que estoy perdiendo protagonismo, me siento como la primogénita que tiene hermanos gemelos de repente y entonces, ya una no es nadie. ¿Qué puedo hacer?

- Para que funcione, tiene que ser usted quien determine la solución, nadie mejor que usted para saber cuál es la mejor actitud. Lo que es bueno para mí, no tiene por qué ser bueno para usted, ¿por que no le gustaría que yo decidiera qué coche tiene que comprar, verdad?

- No claro, ya soy mayorcita como para saber que un coche con dos puertas se me queda pequeño.

- Pues eso, que su vida nadie mejor que usted para decidir si hay que girar a la derecha o a la izquierda. La responsabilidad es un grado de madurez.

- Si yo ya pasé esas pruebas doctora. Y mire que redujeron hasta 0.28 creo y no hubo ningún problema, incluso me bebían con más placer, en pequeños sorbitos, yo le diría que a mí esa ley me hizo sentir bien, más porque yo lo valgo, ¿me entiende?

- Disculpe, cierre los ojos y relajese, respire lentamente y sienta el comfort del diván, yo voy a salir un momentito a fumar y ahora en seguida retomamos la terapia.

- Lo veeeeeeee, todos me abandonan, maldita ley.


sábado, 22 de enero de 2011

Semillas y enzimas

Fotografía de Minako Tasaki
www.minakotasaki.com

He perdido mi cofrecito donde guardo mis semillas y enzimas. Abro una cajita de madera y encuentro unas pequeñas reflexiones que me invitan a pensar: ordeñar una vaca ya no es un oficio es una máquina. Beber leche es un misterio que olvidé cómo procesar.

Tal vez, si recuperara las botas de goma, la lechera de metal y volviera al establo, quizá sería capaz de encontrar la lactasa entre los granos de trigo y las miles de plumas de las gallinas, que siempre, inevitablemente, huelen mal. Mis manos son jardineras, y algún día descubriré también la semilla perdida de la paz.

Miro los rombos grises de las aceras de mi ciudad y creo que mi infancia fue un sueño: ¿dónde están los gallos de pelea que comían tomates estallados de puros rojos? ¿en qué fuente está el flan de ocho huevos de gallinas de corral? El potaje en puchero, las torrijas de leche, la maicena antes de acostarnos, ¿dónde, dónde están? ¿Existirá un lugar donde se suba a la troje para explorar el territorio prohibido? Con el perverso fin de poder volver a pecar de puntillas, con sigilo, y recuperar los tesoros de la inocencia:
las patatas dispuestas sobre el papel de periódico, los botes de tomate en conserva, los trozos de jabón de aceite y sosa de mi abuela, sabia Max..., la ristra de ajos, el ventanuco por el que ver llover y oler a tierra mojada. Sucesión precisa de objetos aparentemente inertes y con movimientos de crecimiento lento: las raíces verdes de las patatas viejas, la fermentación de las conservas, los juguetes caídos del tambor de 5 kilos de Colón... Todos guardan silencio y besan telarañas en su idilio perenne con el tiempo que pesa remolón, y siempre, verdugo de la vida.

Sospecho que ese cofre vive ya en la profundidad de mi mar particular. Y junto a mis grandes tesoros está la lactasa y la cuerda de saltar a la comba. Aunque me digan ahora que esa pérdida se llama modificación genética, mi niña rebelde no les cree. Me voy a la poza en plena noche, por un camino sin farolas que me conozco piedra a piedra, rama a rama. Me siento sobre mi piedra favorita a escuchar croar a las ranas, a mirar la vía láctea, a tirar cantitos y pedir deseos: semillas y enzimas para recuperar el queso, la entrada triunfal en nuestras vidas de la paz sin pastillas, sin pistolas, sin vuelta atrás.


domingo, 16 de enero de 2011

Pájaros en la cabeza


Fotografía Minako Tasaki
http://minakotasaki375.blogspot.com/

Si no hubiera confiado
en que sabrías volar a la primera,
no habría hecho el nido tan alto.




If I'd not been totally convinced
you'd know how to fly straight away,

I'd never have built the nest so high.





viernes, 14 de enero de 2011

Presentación del Libro El Hilo de Nelken Rot y Curro Corrales






El próximo sábado tendrá lugar la lectura dramatizada con música en directo y performance pictórica frente a los asistentes de El Hilo.



Intervienen:

Voz: Nelken Rot
Pintura: Karla Frechilla
Música: Juan José Urbanski

Lugar: Espacio de Acción Creativa
cuándo: sábado 15 de enero. 20.30 h
Dirección: calle normas 7. Metro Avda. de la Paz.
Aparcamiento no regulado.
Entrada gratuita.

Esta performance se realizará dentro de la fiesta Open House Party 2011 Píldora Creativa.




miércoles, 5 de enero de 2011

Las armas no son mi huella

Fotografía de Water Fallarino
(From the best street artist- Graffiti collection)

Las armas no son mi huella


Mis manos son de maíz, no saben de la guerra.
Mis pies descalzos de misiles, buscan la tierra,
pisan con cuidado, saben del vino y de la espuma.
Mi corazón es de algodón y púas.
Mis brazos son puente para tu cuerpo, muerte.

Te empeñas en pintar estelas rojas
en despeñar muros
afianzar fronteras.
Te obcecas en avivar fieros fuegos.

Me llamas para azuzar la sangre.
Entierro tu cruz, tu luna, tu estrella
y digo:
mis manos son de maíz, jardineras,
no saben. No quieren tu guerra.